La industria cinematográfica estadounidense está
dispuesta a modernizarse, y para eso las tres cadenas más
importantes encargadas de suministrar las películas a las
salas de cine intentarán reunir una cantidad superior a
los mil millones de dólares con la intención de
convertir el formato de las películas en un formato digital.
La iniciativa ha tenido una buena
primera acogida por parte de todos los sectores del mundo del
cine, pues gracias a esta digitalización de las películas,
los costes se verían reducidos en gran medida, y además,
sería mucho más fácil el mantener una calidad
óptima en el producto.
Según Brian Mulligan, vicepresidente
de la productora Universal Pictures, “si esta iniciativa
llega a buen puerto sería un gran paso para ambos, productoras
y dueños de salas”. Mulligan, que también
es dueño de la empresa Brooknol Advisors añadió
que hasta ahora era “un tema muy polémico”
pues aunque ambas partes estaban motivadas e ilusionadas con el
hecho de modernizarse y empezar a trabajar con un soporte digital
y electrónico, “la discusión llegaba cuando
había que decidir qué parte pagaba los nuevos proyectores”.
La empresa encargada de conseguir
el dinero necesario para que esta iniciativa se convierta en una
realidad será JPMorgan, la cual, según Mulligan,
no encontrará demasiada dificultad para recaudar los mil
millones de dólares que se necesitan.
A pesar de que la iniciativa aún
no se ha llevado a cabo, ya hay varios aspectos del proyecto cerrados.
La iniciativa de financiar este
tipo de proyecto - cines digitales - fue formulada oficialmente
el año pasado por los dueños de las salas. Aunque
las cifras y los bocetos del proyecto aún no son los finales,
los dueños de las mismas están pensando en unirse
y formar una entidad que pueda encargarse de recolectar el dinero
necesario para llevar a cabo la iniciativa, aunque también
tienen la intención de devolver la deuda por la instalación
del nuevo formato gracias a préstamos de Hollywood.
JPMorgan será la empresa
encargada de la financiación y los interesados pretenden
que la prestigiosa firma reúna el dinero necesario durante
los próximos seis meses. Los expertos se han puesto de
acuerdo al declarar que la iniciativa significa dar “un
paso de gigante” tras años de frustración
y desacuerdos. Michael Karagosian, un experto en cine digital
ha reconocido que “se nota que van en serio esta vez, y
eso les hace estar más cerca de su objetivo”.
La National CineMedia ha declinado
comentar los detalles de la posible conversión, pero ha
confirmado la presencia de JPMorgan en el proyecto. Sin embargo,
un portavoz de la firma encargada de cumplir los objetivos económicos
del acuerdo tampoco quiso hacer ningún comentario al respecto.
Varios estudios cinematográficos
ya han firmado acuerdos con Christie Digital Systems y con la
compañía informática Access Integrated Technologies,
para así poder empezar a barajar un presupuesto aproximado
de lo que costará elaborar las nuevas producciones en el
formato ya mencionado.
También Carmike Cinemas,
la tercera cadena de salas de cine más grande de EEUU,
ha hecho público su compromiso de instalar 2.399 proyectores
digitales antes del mes de octubre del año 2007. |