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temas, políticos y económicos, que llenan los medios
de comunicación durante largas temporadas. Uno de ellos
son las opas. Y cuando éstas afectan a empresas de la importancia
de Mittal, y de Arcelor y a sectores tan punteros, como es el
acero, las complicaciones, a base de ofertas y contraofertas,
pueden prolongarse durante mucho tiempo.
Y, así, es el caso que nos
ocupa. Una vez que Arcelor reconociera, hace tan sólo unos
días, contactos no satisfactorios con Mittal, para que
ésta presentase una nueva oferta, en la que se incluye
la formación de un consejo de administración de
14 miembros, con seis de cada empresa y dos independientes. Entre
los de Arcelor se incluye la representación sindical. Los
consejeros serían elegidos por la junta general de accionistas
por mayoría simple y por un periodo de tres años.
El Consejo de Dirección estaría integrado por seis
miembros, tres de Mittal Steel y otros tres de Arcelor. Mittal
propone que todas las acciones cuenten con un voto, pero establece
como salvaguarda que se prime con más derechos de voto
a los accionistas más antiguos. La familia Mittal controla
el 87,6 por ciento del capital. Tras la fusión, ha establecido
el límite al que estarían dispuestos a bajar; el
50,4 por ciento. Como es sabido, Mittal es la primera empresa
siderúrgica, a nivel mundial, por volumen de toneladas
producidas y Arcelor es la segunda por toneladas y la primera
por facturación.
Por su parte, Arcelor no permanece
quieto. Su consejo de administración ha anunciado la convocatoria
de una junta de acciones extraordinaria, con objeto de que autorice
la recompra de hasta 150 millones de títulos, el 24 por
ciento del total, a un máximo de 50 euros por acción
y por un valor total de 7.500 millones de euros. De este modo,
se encarece la opa al gigante anglo – indio y otorga a Arcelor,
si logra adquirir todo el paquete, el control del 20 por ciento
del capital.
La opa que se anunció el
pasado 27 de enero con un precio de salida de 28,21 euros (cuatro
acciones propias y 35,25 euros en metálico por cada cinco
títulos de Arcelor) se encuentra a gran distancia de los
50 euros, que se marcó como tope el consejo de Arcelor,
con la operación de recompra. Esta recompra de acciones,
por parte de Arcelor, es posible, porque Mittal no ha formalizado
la opa todavía. Tiene de plazo hasta el 27 de junio, aunque
ha anunciado que hará la presentación en fecha próxima.
Por su parte, las autoridades norteamericanas de la competencia
han condicionado la autorización de la opa a una cesión
de la canadiense Dofasco.
Es evidente que las mejores medidas
defensivas contra la opa son los resultados. Así Arcelor
ha obtenido un beneficio de 761 millones de euros en el primer
trimestre, lo que significa un 19 por ciento menos que en el mismo
periodo del año pasado. En cambio, Mittal Steel ha obtenido
un beneficio de 585 millones de euros, equivalentes a 743 millones
de dólares, en el primer trimestre, lo que representa un
35 por ciento menos que en 2005. El mundo siderúrgico se
enfrenta a graves problemas a nivel mundial. El primer es la dispersión,
casi diríamos la atomización de la producción
de acero. Parece claro que en una economía globalizada,
como en la que nos movemos, se imponga la concentración
de empresas.
Además la presencia de China,
el gigante asiático, modifica todas las previsiones. Si
a ello se añade, la subida del precio de las materias primas,
el caso del níquel, en la fabricación de acero inoxidable,
por ejemplo, se comprenderá que la situación no
es fácil.
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