En
esta época del año, principios del otoño,
cuando después del paréntesis del verano, del largo
y cálido verano, como escribiría Faulkner, cuando
empieza el curso y con el mismo todas las actividades culturales,
políticas y económicas, es el momento en que se
reflexiona sobre distintos aspectos, de dónde estamos y
adónde vamos.
Uno de estos aspectos, tal vez
el más importante, es el estado de los medios de comunicación
social. En cuanto a los medios escritos, los periódicos
se enfrentan en una doble competencia desconocida hace tan sólo
algunos, muy pocos, años. Son los periódicos gratuitos
y la prensa on-line. Hasta el extremo de que muchos auguran que
el número de periódicos tradicionales, escritos
sobre papel y vendidos a un determinado precio, está condenado
a disminuir.
Pero, además, se está
produciendo un nuevo descenso en la difusión y audiencia
de los suplementos semanales de la prensa diaria. Ya, el pasado
año, redujeron su circulación un 1,3%. Ahora, la
última ola del EMG muestra una pérdida de un millón
de lectores a lo largo del último año. Precisamente,
estos suplementos fueron los causantes de la gran pérdida
de lectores, que experimentaron las revistas de información
general.
Por otra parte, la incorporación
de la tecnología digital, dará lugar a un mejor
aprovechamiento del espectro radioeléctrico, con lo que
aumentará el número de televisiones y se planteará
el problema de una lucha despiadada por los contenidos. Si el
español medio no aumenta, como parece lógico pensar,
su tiempo de permanencia ante el televisor, y aumenta el número
de televisiones, la competencia se hará, cada vez, más
dura. Además, viene la televisión por Internet,
lo cual complicará todavía más el panorama
de medios.
En fecha reciente, el Gobierno
ha aprobado el Plan Técnico Nacional de Radiodifusión
Sonora con Modulación de Frecuencia (FM), que establece
un nuevo reparto del espacio radioeléctrico. La intención
es frenar la proliferación de emisoras, que operan sin
autorización administrativa. Las comunidades autónomas
podrán otorgar 866 licencias privadas y 235 públicas
lo que significa un incremento del 83,4%, y un 48,7%, respectivamente,
sobre el volumen actual. La Asociación Española
de Radiodifusión Comercial (AERC) ha manifestado su preocupación
por la viabilidad económica de un “número
tan grande de nuevas emisoras”.
Este Plan satisface, completamente,
las peticiones formuladas por cinco comunidades, que son Asturias,
Baleares, Cantabria, Navarra y La Rioja, para nuevas licencias
privadas de FM. En otras comunidades, como son Madrid, Valencia
y Castilla y León, el porcentaje de emisoras planificadas
se sitúa por debajo de la media de peticiones aceptadas,
que es el 72%. En total, las diferentes autonomías, más
Melilla, reclamaban 1.192 frecuencias. Ahora la pregunta, que
se hace cualquiera, es saber qué programación pueden
tener, qué audiencia tendrán y qué posibilidades
de subsistir, en un mercado tan competitivo, pueden tener.
El momento actual, lo resume el
periodista Jon Lee Anderson de una forma clara: “Con Internet
y los blogs se tiende a la democratización. Los medios
escritos están en una puja con los medios electrónicos.
Ya hay una generación, tal vez dos, que están acostumbrados
a recibir las noticias a través del infotainment,
que es la mezcla que está generando la televisión
entre la información y el entretenimiento. La televisión
tiende a endulzar las noticias, a contarlas como historietas para
que la gente pueda asimilarlas con más facilidad”.
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