Desde hace unos años, y a través de tres libros y varias exposiciones, Iñaki Serra ha instalado su visión poética, emparentada con las viejas vanguardias y las nuevas tendencias estéticas en los ambientes de la literatura española. Su particular visión de la obra y su renovador discurso, no exento de posiciones pólemicas, han conseguido abrir una nueva vía para un estilo que muchos habían arrinconado, quizá antes de tiempo. Ante todo poeta, la precisión de su lenguaje y la pulsión narrativa de las historias que aborda no pueden pasar desapercibidas. Ni para los lectores habituales del género, ni para los nuevos aficionados que, con más entusiasmo que sabiduría, intentan acercarse a él. Y hay aún más contrastes en esta historia. En las aguas turbulentas de la actual poesía española parece instalado un debate que enfrentaría a dos formas de entender el oficio: la poesía de la experiencia, hoy por hoy, más de moda y las vanguardias que, supuestamente, habrían pérdido terreno. En cualquier caso, si la pugan existe no tiene lugar en los ambientes propios del oficio. Tanto es así que la irrupción en "El Café de Las Artes" de la poderosa voz poética de Iñaki Serra y su particularísmo estilo, tiene mucho que ver con el empeño que han puesto en ello algunos escritores que militan en el bando contrario.