Aunque desde el otro lado del Río Grande hayan señalado a Seattle, y al viejo movimiento grunge, como las coordenadas en las que se han situado la mayoría de los grupos mexicanos, ese enclave geográfico tiene muy poco que ver con los Anniston, un cuarteto clásico de guitarra, bajo, teclados y batería, con algún aire ochentero y unas raíces perfectamente definidas entre el pop madrileño de los ochenta de raíz menos exhibicionista y los grandes roqueros argentinos de los setenta, desde Charly García a Litto Nebia.
Antes de esta mutación parte del cuarteto se integraba en un proyecto con otras características, Sad Breakfast, que de momento permanece en la recámara. El éxito de su ep, editado por Iguana Records, quizá alargue más de lo previsto el descanso de ese grupo paralelo, puesto que ahora, Eduardo, Hugo, Antonio y Josué están volcados en hacer llegar al mundo las vibraciones de su nueva banda, cuyo nombre es un homenaje a la ex mujer de Brad Pitt, Jennifer Anniston, un apellido al que han añadido la palabra kill (matar) para que el público no reciba una idea equivocada y blanda de lo que van a encontrarse. Un sonido y unas intenciones que ellos definen como rock acústico y que nosotros desde aquí nos limitamos a presentar hoy para el disfrute de los habituales visitantes de nuestro Café de las Artes.