a
 
Año X - Madrid, viernes 13 de junio de 2008
 
 

Memarie Gayle: “Entre Nashville y Lousiana”

Por Rafael Alba
 

¿Americana? ¿country rock? ¿pop campestre? ¿música de cantautor con guitarras de cuerdas de acero? Las discusiones nominalistas de los expertos quizá terminen finalmente por dar con un término exacto para definir el estilo en el que se mueve, Memarie Gayle, la inquilina que hoy viene a ocupar la plaza semanal de este ‘Café de las Artes' que les proponemos hoy. Una nativa de la profunda Louisiana que ha crecido como artista en Nashville y que se mueve con soltura en varios estilos para aportar la cantidad justa de ingredientes frescos a una tradición que rescató del ostracismo el vaivén de la moda hace ya un par de años y que, de momento, aguanta firme en las preferencias del público más joven.

Según las biografías urgentes de su discográfica, Memarie aprendió el oficio como corista e instrumentista de la banda de su padre, un compositor y cantante, cuyos grupos solían ensayar en la casa familiar. Y buena parte del bagaje que ella exhibe procede probablemente de aquellas sesiones en las que se mezclaban sin problemas los rudimentos de la música cajun, el blues y el country. Estilos que forman parte casi siempre del repertorio de combate de las bandas que hacen giras regionales en EEUU.

Las memorias de estos peculiares principios, comunes, sin embargo, a muchas de las nuevas figuras del renacimiento del folk estadounidense que ahora presenciamos han sido utilizadas por Memarie para nutrir parte de su actual cancionero, con ciertos tintes autobiográficos y que deja en el oyente una sensación de agradable ‘deja vu’ en muchos momentos. Aunque la dulzura y la melancolía que imprime en ocasiones a su voz no le impide poseer un registro vocal amplio que, en ocasiones, le permite brilla en otras propuestas más vitamínicas y rockeras, ciertamente alejadas de los tempos de balada que suelen asociarse con las cantantes dulces.

 



Posiblemente, el country más comercial, pero en absoluto desdeñable, de grandes damas como Emmy Lou Harris o las mismísima Dolly Parton, cuando tiene el día bueno, también ha formado parte del bagaje de nuestra protagonista que, desde la tierna edad de 12 años, reside en Nashville. Gracias a la mudanza, sólo dos años después tuvo la oportunidad de integrarse en varios coros de acompañamiento, lo que le ha servido para pulir un directo que convence. Digamos que estaba perfectamente preparada para dar el paso al frente necesario para responsabilizarse de su carrera y defender su repertorio propio. Unas canciones, algunas escritas en colaboración de su padre, que grabaron varios artistas de éxito en el circuito ‘cristiano’ como Ken Mellon, John Anderson o George Jones. Hablamos de Nashville estimados parroquianos, no se confundan.


Y, desde que dio el salto hasta hoy ha aprovechado para telonear a algunas luminarias, incluido Billy Ray Cirus, el famosísimo padre de Hannah Montana, en esas giras interminables que suelen hacer los artistas del country en los circuitos estadounidenses.
En eso sigue, Memarie. Como ven, una historia corta todavía que tendrá su continuación, sin duda, y que nos permite, en este caso, sufridos parroquianos, ofrecerles el primer rastro de una de las próximas estrellas rutilantes de las listas de éxito. ¿Quizá la nueva Lucinda Williams? Ojalá. Aunque no negaremos que Memarie corre el peligro de convertirse en una de tantas estrellas del country adulto dulzón que ponen su voz a las películas de tortazos que protagonizan los Chuck Norris de turno. Pero, por el momento, ese peligro no es más que una posibilidad y estamos seguros de que ustedes disfrutarán con esta nueva propuesta de ‘El Café de las Artes’. De nada y a mandar, estimados señores.

 

 

 
   

Americaeconomica.com
Internet

 


 

 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España