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Año X - Madrid, viernes 27 de marzo de 2009
 
 

Susana Raya
“La nueva gran dama del jazz español”

Por Rafael Alba
 
http://myspace.com/susanaraya
 
Te lo habrán preguntado infinidad de veces, pero...¿Cómo llega a apasionarse por el jazz una guitarrista y cantante cordobesa?
Sí, puede resultar extraña esta combinación...Difícilmente puede apasionarte algo de lo que no tienes ninguna referencia y en esta tierra la exposición al jazz es mínima. Pero lo importante es que desde muy niña existía la curiosidad por hacer música, herencia de mi padre, cantante y guitarrista amateur con enorme sensibilidad. A partir de eso, vino la guitarra clásica (o la soledad del estudio), varios grupos de pop adolescente (o cómo divertirse haciendo música con tres acordes), la canción de autor (o qué hacer si sólo te tienes a ti mismo), y la revisión de un pop-rock más maduro con disco incluido. Después de todo, el jazz.
 
 
¿Fue importante, entonces, el gusto familiar por la música en tu camino hacia el jazz?
Es cierto que en casa, según me contaban mis padres, se llegaron a escuchar algunos discos de Armstrong o Fitzgerald, pero no recuerdo que me impactaran especialmente. Y es que el verdadero germen de mi amor por esta música me llegó precisamente por la experiencia misma. Creo que no se sabe realmente lo que es jazz hasta que uno no lo toca. Tuve la gran suerte de conocer a muy buenos músicos de jazz en Córdoba, como el magnífico pianista Angel Andrés Muñoz, con los que compartí largas sesiones musicales, repasando los "Real Books" una y otra vez, descubriendo las pequeñas joyas de los maestros. Duke Ellington me hacía temblar.
 
¿Qué encontraste en el jazz que no habías experimentado con los otros tipos de música?

Las sensaciones que experimentaba eran muy diferentes a los otros tipos de música. Aquello me hacía sentir más libre, conectaba con mi parte más creativa, podía expandirme más allá del papel o de la melodía bien aprendida. Me resultaba a priori sofisticada e intelectualmente muy atractiva, sin embargo con ese maravilloso componente de la comunicación entre los intérpretes (¡necesario en todas las músicas!), pero en el jazz llevado al máximo nivel, ya que existe una parte de la composición que se va escribiendo sobre la marcha, atendiendo a cómo te sientes, a qué necesitas ese día, a tu nivel de percepción. Y ese feeling me gusta, intento vivir jazzy cada día :), improvisar sobre una rueda de acordes cotidianos que siempre se repiten. Ya, cuando me hubo enganchado, empecé a escuchar discos de jazz...

 
¿Qué te ha aportado la extensa formación musical que has recibido?
A lo largo de los años y, a medida que vas adquiriendo nuevos conocimientos, te das cuenta que tu formación es cada vez ¡menos y menos extensa!, mientras más sabes, más te das cuenta de lo mucho que te falta. Al margen de esto, y recapitulando, mi formación en el Conservatorio como guitarrista clásica me aportó, aparte de la técnica (básicamente de la mano izquierda), el hábito por el estudio duro. Para tocar un buen Bach en la guitarra, por ejemplo, hace falta mucha constancia y tesón, horas y horas de práctica para que aquello suene decentemente, es una música que necesita ser tocada con una mínima perfección. Me aporto el respeto por la música.
 
¿Es posible aprender a tocar jazz?
En el jazz, mi formación ha sido menos regular, basada sobre todo en master class, seminarios aquí y allí, un gran componente "autodidacta" (si se le puede llamar a esto cuando tus maestros son los que escuchan en los discos clásicos de jazz), y sobre todo, tocar con músicos siempre mejores que yo, ¡esa es la mejor forma de aprender! Todo ese bagaje me permiten ahora afrontar la música con grandísimo respeto pero con seguridad. Y como esto no acaba nunca..., ahora estoy viviendo en Amsterdam, donde asisto a clases de guitarra de jazz en el Conservatorio con fantásticos profesores como Marten van der Grinten.
 
¿Cómo te sientes más cómoda con la guitarra o cantando?

Mmm...muchas veces me he preguntado eso a mí misma con el objeto de definirme musicalmente e intentar dirigir mis esfuerzos en un sentido u otro. Pero ambas cosas me ofrecen buenísimas experiencias. Quizás, en el escenario me encuentre más cómoda cantando, pero eso puede ser debido a que, en contextos de jazz, vocalmente me siento mucha más segura y capacitada que con la guitarra (que conste que estoy intentando remediar este punto, dedicándole muchas horas al día al instrumento). El caso es que disfruto de la música de diferente forma.
Verás, cantando me deleito con el placer del primer plano,  liderando el pulso de la banda, me entrego más a la audiencia, hay contacto visual, es algo que sale de mi de manera muy natural, una expresión innata. Pero la guitarra supone una inmersión más profunda en los entresijos la música, es un placer diferente el del segundo plano, no por eso menos apetecible, ese delicioso background que te hace disfrutar del solista lo puedes experimentar con un instrumento armónico.
También, a la hora de improvisar y recuperar la línea de fuego, la guitarra me aporta una abstracción que es más difícil conseguir con la voz, ya que la mayoría de las veces tienes que cantar con una letra que te puede encorsetar. Para eso, las cantantes tenemos la técnica del "scat", que suelo practicar a menudo, pero la encuentro mucho más limitada que improvisar con un instrumento. ¡Creo que al final no respondo a tu pregunta! Ahora mismo te diría, que soy una cantante que se acompaña con su instrumento, aunque a veces éste quiere sobresalir y hacer callar a la cantante!

 
Compartes además muchos trabajos conjuntos con otros intérpretes...¿Qué puedes decirnos de ellos?

Durante mucho tiempo he estado desarrollando diferentes proyectos con el pianista Angel Andrés Muñoz, también de Córdoba. Una de nuestras formaciones es el dúo a piano y voz, un formato que nos encanta porque conseguimos una comunicación muy especial al no existir más elementos que una voz y un piano. Se establece con esto un tiempo mucho más flexible, con sólo dos interlocutores, es el mejor formato para improvisar, según mi experiencia. Además, es bonito y muy interesante el trabajar con músicos con los que llevas años y años tocando. Al final, acabas intuyéndote mutuamente, respirando al mismo tiempo, y esto la música lo agradece.
Acerca de Angel Andrés, es uno de los músicos más creativos y con gran sensibilidad que conozco, su proyecto personal se puede escuchar en su myspace: http://www.myspace.com/angelandres. Otros de los trabajos que estoy desarrollando junto a otros solistas es el grupo vocal a capella Sumayae, integrado por las magníficas cantantes Arantxa Domínguez, Celia Mur, María Romero.
Yo vengo perteneciendo a Sumayae desde hace un par de años, en sustitución de una extraordinaria músico a la cual admiro, Tere Nuñez, que tuvo que abandonar el proyecto. Desde hacía tiempo que quería trabajar en un grupo sólo de voces, se desarrolla enormemente la afinación y otras muchas cualidades musicales. Realmente, éste es un grupo muy especial al que le tengo mucho cariño. Visitad si tenéis oportunidad nuestra web:http://www.myspace.com/sumayegroup. En esta página se pueden encontrar los enlaces a las webs de las integrantes, ¡os invito a que conozcáis a todas estas estupendas artistas! Aparte de los proyectos que desarrollo regularmente, siempre surgen colaboraciones puntuales. Una de mis últimas y más gratas experiencias fue mi actuación con la Orquesta de Córdoba en el Concierto de Año Nuevo, donde interpreté temas de George Gershwin y Chick Corea, bajo la dirección del maestro Enrique Ugarte.
Fue emocionante actuar en el Gran Teatro de Córdoba en un día tan señalado y sobre todo muy enriquecedor trabajar en un contexto clásico, tan diferente al que acostumbro. Y Amsterdam es una ciudad donde siempre están pasando cosas. Estoy iniciando diferentes proyectos con músicos de la zona, todos conectados en parte con el jazz, pero desde muy diversas ópticas. Ahora mismo, se puede decir que disfruto de una época de muchas influencias y lo suficientemente receptiva para aprovecharlas.

 
¿Cómo explicas que tu trabajo sea más conocido en Europa que en tú propio país?
Fotografía realizada por: Rafael Porras
En los últimos años me he centrado mucho en el jazz, y la difusión de esta música es bastante pobre en nuestro país. Por otra parte, la participación con éxito en diversas competiciones de jazz en Europa (Estonia, Finlandia, Mónaco, Italia..), me ha ayudado a presentar mi música fuera de nuestras fronteras, también a establecer los contactos necesarios para poder tocar en Festivales de Jazz internacionales. También, he de confesar que ¡no tengo nada editado! Espero poner fin a esto lo antes posible, estoy trabajando en ello.
 
¿Cómo abordas el trabajo de composición de temas para otros artistas?

En realidad, componer para otros artistas es una tarea en la que me he iniciado hace relativamente poco tiempo, ya que siempre he compuesto para mi propia interpretación, o simplemente por el hecho mismo de componer.
Mi primer trabajo en este sentido me vino de la mano del magnífico letrista Juan Mari Montes, gran profesional con extensísima trayectoria, que me propuso hace poco más de un año trabajar juntos. No pudo ser más gratificante esta colaboración, y nuestro tema "La felicidad" ha sido incluido en el último trabajo  de Soledad Giménez, que precisamente da título al disco. Para más "felicidad", la canción está interpretada a dúo con Ana Belén, y que estas dos grandes mujeres, iconos de la música de este país, pongan su voz y su talento a una de nuestras canciones, me aporta una gran motivación a seguir componiendo en esta línea.
Respondiendo a tu pregunta más concretamente, cuando me enfrento a una letra (sí..., a veces es una pequeña lucha, otras simplemente una necesidad) intento empaparme de la sensación que me transmiten las palabras y traducirlas de alguna manera al código musical. De repente surge una melodía, pequeña inspiración que te puede ocurrir en cualquier sitio, y después el mecanismo de siempre, desarrollar ese germen con los elementos musicales que dispones.
Cuando una letra está bien escrita, como es el caso de las letras de Juan Mari, todo fluye muy fácilmente. Cuando yo misma compongo la letra y música, a menudo es una labor simultánea, abordo la composición de las dos al mismo tiempo. A veces una idea musical es la que establece el sentido y la pauta de la letra, otras, una frase, palabra, es la que dirige a la música.

 
 
¿Puedes elegir cinco canciones que hayan marcado tu trayectoria?

Vaya, difícil pregunta, vamos allá:
- El sitio de mi recreo, de Antonio Vega, que representa toda una época en la que empezaba a tocar la guitarra, cantar y componer.
- Body and soul de J. Green. Esto simboliza mi total predilección por la interpretación de las grandes baladas del jazz, las que me hicieron amar esta música, Body and soul como podría decirte muchas: My one and only love, Prelude to a kiss, In a sentimental mood, I fall in love to easily, Round midnight, My funny valentine,... ¡gracias maestros!
- Corcovado, de Antonio Carlos Jobim. Como abanderada de todo el universo de este genial compositor, uno de mis preferidos. Y te digo Corcovado porque fue una de las primeras piezas que canté, pero hay brillantes composiciones en su obra, su Retrato em branco e preto, por ejemplo, es ¡sencillmente sublime! Creo que todas las cantantes tenemos predilección por Jobim, sus exquisitas melodías son tan cantabiles, tan llenas de alma...La música brasileña ha ejercido una gran influencia en mi manera de interpretar y entender la música.
- Always and forever, por nombrar alguno de los temas de mi admirado Pat Metheny.
- Blue de la cantante y songwriter canadiense Joni Mitchell, perteneciente al album del mismo nombre. Su estilo siempre ha conectado mucho con mi forma de hacer música.

 
¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Mi proyecto más personal en el ahora ando embarcada, está basado en una serie de temas originales. Se trata simplemente de canciones que recogen las influencias de toda mi vida escuchando música diferente. A veces es complicado encontrar el camino que debes seguir, ser honesta con tu sensibilidad musical y no traicionarla. Creo haber encontrado la solución a todos mis intereses musicales con este proyecto. Espero tener la oportunidad de grabarlo con músicos y mostrarlo al público en directo. Mientras podéis escuchar mis bocetos en http://www.myspace.com/susanaraya.
POLAROID. Es el nombre del proyecto que actualmente desarrollo con la contrabajista italiana Antonella Mazza. Nuestra historia comenzó, como muchas otras hoy en día, contactando a través del myspace. Preparamos una "gira a ciegas" por diferentes puntos de Andalucía y Madrid. Este pequeño tour nos sirvió para confirmar nuestra buena química personal y musical y nos dimos cuenta del enorme potencial de este dúo.
Al contrario de lo que pueda parecer, una formación a dúo puede resultar muy potente y atractiva. Menos es más...Hemos percibido que ante este tipo de concierto el público se encuentra más receptivo, curioso, escucha más atentamente.
Estamos muy ilusionadas con este proyecto, ya tenemos a nuestras espaldas algunos conciertos importantes y el futuro nos depara mucho más, ya que estamos trabajando duro para ello. El festival de Jazz de Bolzano en Italia es nuestra próxima cita. Nuestra música la podéis escuchar en http://myspace.com/polaroiduet.

 
 
     

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