Hugo
Chávez, presidente de Venezuela, denunció durante
la emisión de la edición 250 de su programa dominical,
'Aló Presidente', que EEUU pretende manejar a la oposición
“mediática, furibunda y antidemocrática”
del país a través de un plan que ha elaborado para
perjudicar a Venezuela. Pedro Benítez, integrante de Acción
Democrática, uno de los principales partidos que se encuentran
en la oposición, ha querido hablar con Americaeconomica.com y comentar su opinión sobre la situación actual
de la economía del país y dar su versión
sobre las acusaciones de Chávez.
- ¿Qué actitud
va a tomar su partido como oposición ante las acusaciones
de Hugo Chávez?
- Nuestra posición ha sido
de absoluta indiferencia ante esas acusaciones. La trayectoria
de Acción Democrática, con 64 años de historia,
y nuestra conducta durante el presente Gobierno, desmienten claramente
esas falsedades. Y el Gobierno de Chávez lo sabe. En muchas
ocasiones cuando los líderes de nuestro partido ejercieron
el Gobierno, tomaron acciones que contravenían los intereses
de EEUU, como por ejemplo la creación de la OPEP.
- ¿Van a establecer
una alianza entre partidos de la oposición para tomar medidas
contra estas acusaciones?
- Eso no está planteado.
Hay grupos opositores con posiciones distintas a las de nosotros
con respecto a ese tema, pero respetamos el derecho de cada uno
a sostener sus opiniones.
- ¿Por qué
cree que Hugo Chávez ha vertido estas acusaciones contra
EEUU?
- En América Latina, así
como en otras partes del mundo, el antiamericanismo es políticamente
rentable. Si a esto añadimos la discutible política
exterior del Gobierno de George Bush, que ha generado tanto rechazo
mundial, presentarse en este momento como enfrentado a EEUU puede
atraer muchas simpatías en el exterior para quienes no
conocen la realidad venezolana. Además, Hugo Chávez
sigue en este aspecto el ejemplo de Fidel Castro en los años
sesenta, cuando el enfrentamiento con Washington lo consolidó
en el poder. El presidente habla de promover un movimiento más
allá de las fronteras venezolanas, un movimiento continental,
siendo su aparente enfrentamiento con el Gobierno norteamericano
su bandera principal. Pero lo cierto es que, más allá
de la retórica, Venezuela sigue suministrando petróleo
a EEUU, que es lo que a fin de cuentas le interesa más
a ese país de nosotros, y nuestro Gobierno sigue percibiendo
una gran cantidad de dólares para financiar sus proyectos
políticos.
- ¿Están manteniendo conversaciones con
EEUU?¿En qué sentido van dirigidas?
- Delegados de mi partido se han
reunido de manera ocasional con representantes diplomáticos
de los gobiernos extranjeros acreditados en nuestro país
(lo que incluye a los norteamericanos) por cuestiones de cortesía
y para intercambiar opiniones sobre nuestro país. Mantenemos
una posición muy crítica con respecto a la política
exterior del Gobierno de Washington. Es más, podemos afirmar
que el mejor aliado del señor Chávez ha sido Mr.
Bush. En 2003, Hugo Chávez y su Gobierno estaban en el
foso en cuanto a apoyo popular derivado del agravamiento de los
problemas sociales, económicos y políticos. Entonces
Bush invadió Irak y los precios del petróleo se
colocaron por el orden de los 50 y 60 dólares por barril.
Estos ingresos en divisas han permitido a Chávez financiar
varios planes de subsidio dirigidos a algunos de los sectores
más pobres de la población y así recuperar
su soporte político, además de embarcarse en una
agresiva política exterior en busca de apoyo a su Gobierno.
- Algunos medios venezolanos han acusado al Gobierno de
desequilibrar la economía venezolana debido al control
de los tipos de interés que está ejerciendo, así
como del superávit "que ha provocado", ¿cuál
es su opinión al respecto?
- Con el actual Gobierno, Venezuela
ha agravado su dependencia del petróleo, lo que ha sido
un obstáculo para impulsar el desarrollo del país
y reducir los índices de pobreza. Pero además, esta
situación ha reforzado el poder del Estado en la economía,
lo que le ha permitido impulsar una política monetaria
expansiva para promover el consumo, eso incluye unas tasas de
interés relativamente bajas.
-¿Puede comentarme
sus apreciaciones acerca de la situación que está
sufriendo la banca en estos momentos en Venezuela?
- En pocas ocasiones la banca venezolana
ha ganado tanto dinero como en esta época. Lo que pasa
es que lo ha hecho a través de negocios de compra y recompra
de bonos del Gobierno, facilitando su flujo de caja cotidiano
y no por financiar el crecimiento de las inversiones en las actividades
productivas del país. Según los expertos de la materia,
esta situación la pone en grave vulnerabilidad ante el
Estado venezolano.
- ¿Considera que
la competencia de la banca estatal está poniendo en peligro
las inversiones extranjeras en el país?
- No. Es la política general
del Gobierno venezolano lo que pone en riesgo las inversiones
extranjeras en nuestro país. Su actitud a ratos complaciente
o indiferente con las ocupaciones de fincas en plena producción
o de bienes inmuebles en la ciudad de Caracas es lo que genera
una preocupación permanente entre los inversionistas nacionales
o extranjeros. El Gobierno del Sr. Chávez ha tratado de
crear una red bancaria en manos del Estado, pero hasta ahora no
ha podido desarrollar una infraestructura de servicios ni de lejos
comparable a la privada.
- Algunos analistas venezolanos
consideran que los banqueros están cancelando los depósitos
a plazo fijo con un interés superior al 10% porque no les
producen rentabilidad, ya que tienen que invertir el 48% del dinero
que reciben en certificados del Banco Central o en letras del
tesoro. ¿Qué medidas tomaría su partido para
solucionar este problema?
- Vemos el problema en un sentido
más general. Por supuesto, hay un problema que tiene que
ver con ordenar las finanzas nacionales. Es de verdad insólito
que un gobierno con los ingresos del venezolano tenga que recurrir
a esas maniobras que en el fondo esconden su necesidades de financiamiento.
Lo sano sería que la banca financiara a las inversiones
en la industria, los servicios o la agricultura; donde se generan
los puestos de trabajo. Pero ello no es posible mientras continúe
una política económica basada en la renta petrolera.
Mientras no se entienda que el petróleo no es sí
mismo la fuente de riquezas nacionales, sino el trabajo de los
ciudadanos, la ciencia y la tecnología aplicada, la educación
de nuestra población para los retos de esta era, Venezuela
no podrá superar sus problemas sociales de fondo.
- La semana pasada, el
presidente de la Confederación Venezolana de Industriales
(Conindustria), Eduardo Gómez Sigala, efectuó unas
declaraciones en las que acusaba al Gobierno de coartar la inversión
en el país a pesar de las expectativas de crecimiento económico
de Venezuela para este año. ¿Qué opina sobre
estas declaraciones?
- Pues que sí, que el Sr.
Gómez Sigala parece tener razón. A nuestro juicio,
el Gobierno está desperdiciando el actual boom
en los precios petroleros estimulando e incluso financiando directamente
el consumo de productos importados, mientras crea un ambiente
de incertidumbre para la inversión productiva dentro del
país. Eso tiene un claro reflejo en el amplio desempleo
que es fácilmente observable en las calles de nuestras
principales ciudades.
- ¿Cómo
considera que se encuentra la economía del país?
- Venezuela se encuentra
en una situación paradójica, que es típica
de los países exportadores de petróleo. En nuestro
caso eso no comenzó con la llegada al poder del Sr. Chávez,
pero la situación se ha agravado desde que está
en el poder. Cuando los precios del petróleo entran en
un ciclo de alzas, la moneda nacional se sobrevalúa. Esta
situación estimula las importaciones y encarece la producción
nacional de todo aquello que no es petróleo; lo que en
consecuencia genera desempleo, con el agravante de que la industria
petrolera crea muy pocos puestos de trabajo. De modo que este
tipo de auge económico en realidad va devastando la industria
nacional (lo que ha ocurrido en estos años), mientras estimula
el consumo y las importaciones. Cuando se entra en el ciclo de
baja (como ocurrió en el pasado) el país se encuentra
en un estado de grave vulnerabilidad. Tenemos ciertamente crecimiento
económico (cada vez más débil según
las estadísticas) pero un crecimiento basado en el consumo
y las importaciones, lo que genera pocos puestos de trabajo. Un
problema social terrible en nuestro país. Acción
Democrática quiere presentar una alternativa a Venezuela,
que consiste en ganar la batalla por el desarrollo, es decir,
reducir la pobreza e insertar al país en el siglo XXI.
Esto es lo que planteamos en nuestra "Visión País".
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