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Año VII - Madrid, viernes 7 de abril de 2006
 
Entrevista
 
Pedro Benítez, historiador y miembro de la Unidad de Análisis y Políticas Públicas del partido Acción Democrática de Venezuela
 
“En América Latina el antiamericanismo es políticamente rentable”

Por Rocío del Mar Rodríguez Durán

 

Hugo Chávez, presidente de Venezuela, denunció durante la emisión de la edición 250 de su programa dominical, 'Aló Presidente', que EEUU pretende manejar a la oposición “mediática, furibunda y antidemocrática” del país a través de un plan que ha elaborado para perjudicar a Venezuela. Pedro Benítez, integrante de Acción Democrática, uno de los principales partidos que se encuentran en la oposición, ha querido hablar con Americaeconomica.com y comentar su opinión sobre la situación actual de la economía del país y dar su versión sobre las acusaciones de Chávez.

- ¿Qué actitud va a tomar su partido como oposición ante las acusaciones de Hugo Chávez?

- Nuestra posición ha sido de absoluta indiferencia ante esas acusaciones. La trayectoria de Acción Democrática, con 64 años de historia, y nuestra conducta durante el presente Gobierno, desmienten claramente esas falsedades. Y el Gobierno de Chávez lo sabe. En muchas ocasiones cuando los líderes de nuestro partido ejercieron el Gobierno, tomaron acciones que contravenían los intereses de EEUU, como por ejemplo la creación de la OPEP.

- ¿Van a establecer una alianza entre partidos de la oposición para tomar medidas contra estas acusaciones?

- Eso no está planteado. Hay grupos opositores con posiciones distintas a las de nosotros con respecto a ese tema, pero respetamos el derecho de cada uno a sostener sus opiniones.

- ¿Por qué cree que Hugo Chávez ha vertido estas acusaciones contra EEUU?

- En América Latina, así como en otras partes del mundo, el antiamericanismo es políticamente rentable. Si a esto añadimos la discutible política exterior del Gobierno de George Bush, que ha generado tanto rechazo mundial, presentarse en este momento como enfrentado a EEUU puede atraer muchas simpatías en el exterior para quienes no conocen la realidad venezolana. Además, Hugo Chávez sigue en este aspecto el ejemplo de Fidel Castro en los años sesenta, cuando el enfrentamiento con Washington lo consolidó en el poder. El presidente habla de promover un movimiento más allá de las fronteras venezolanas, un movimiento continental, siendo su aparente enfrentamiento con el Gobierno norteamericano su bandera principal. Pero lo cierto es que, más allá de la retórica, Venezuela sigue suministrando petróleo a EEUU, que es lo que a fin de cuentas le interesa más a ese país de nosotros, y nuestro Gobierno sigue percibiendo una gran cantidad de dólares para financiar sus proyectos políticos.

- ¿Están manteniendo conversaciones con EEUU?¿En qué sentido van dirigidas?

- Delegados de mi partido se han reunido de manera ocasional con representantes diplomáticos de los gobiernos extranjeros acreditados en nuestro país (lo que incluye a los norteamericanos) por cuestiones de cortesía y para intercambiar opiniones sobre nuestro país. Mantenemos una posición muy crítica con respecto a la política exterior del Gobierno de Washington. Es más, podemos afirmar que el mejor aliado del señor Chávez ha sido Mr. Bush. En 2003, Hugo Chávez y su Gobierno estaban en el foso en cuanto a apoyo popular derivado del agravamiento de los problemas sociales, económicos y políticos. Entonces Bush invadió Irak y los precios del petróleo se colocaron por el orden de los 50 y 60 dólares por barril. Estos ingresos en divisas han permitido a Chávez financiar varios planes de subsidio dirigidos a algunos de los sectores más pobres de la población y así recuperar su soporte político, además de embarcarse en una agresiva política exterior en busca de apoyo a su Gobierno.

- Algunos medios venezolanos han acusado al Gobierno de desequilibrar la economía venezolana debido al control de los tipos de interés que está ejerciendo, así como del superávit "que ha provocado", ¿cuál es su opinión al respecto?

- Con el actual Gobierno, Venezuela ha agravado su dependencia del petróleo, lo que ha sido un obstáculo para impulsar el desarrollo del país y reducir los índices de pobreza. Pero además, esta situación ha reforzado el poder del Estado en la economía, lo que le ha permitido impulsar una política monetaria expansiva para promover el consumo, eso incluye unas tasas de interés relativamente bajas.

-¿Puede comentarme sus apreciaciones acerca de la situación que está sufriendo la banca en estos momentos en Venezuela?

- En pocas ocasiones la banca venezolana ha ganado tanto dinero como en esta época. Lo que pasa es que lo ha hecho a través de negocios de compra y recompra de bonos del Gobierno, facilitando su flujo de caja cotidiano y no por financiar el crecimiento de las inversiones en las actividades productivas del país. Según los expertos de la materia, esta situación la pone en grave vulnerabilidad ante el Estado venezolano.

- ¿Considera que la competencia de la banca estatal está poniendo en peligro las inversiones extranjeras en el país?

- No. Es la política general del Gobierno venezolano lo que pone en riesgo las inversiones extranjeras en nuestro país. Su actitud a ratos complaciente o indiferente con las ocupaciones de fincas en plena producción o de bienes inmuebles en la ciudad de Caracas es lo que genera una preocupación permanente entre los inversionistas nacionales o extranjeros. El Gobierno del Sr. Chávez ha tratado de crear una red bancaria en manos del Estado, pero hasta ahora no ha podido desarrollar una infraestructura de servicios ni de lejos comparable a la privada.

- Algunos analistas venezolanos consideran que los banqueros están cancelando los depósitos a plazo fijo con un interés superior al 10% porque no les producen rentabilidad, ya que tienen que invertir el 48% del dinero que reciben en certificados del Banco Central o en letras del tesoro. ¿Qué medidas tomaría su partido para solucionar este problema?

- Vemos el problema en un sentido más general. Por supuesto, hay un problema que tiene que ver con ordenar las finanzas nacionales. Es de verdad insólito que un gobierno con los ingresos del venezolano tenga que recurrir a esas maniobras que en el fondo esconden su necesidades de financiamiento. Lo sano sería que la banca financiara a las inversiones en la industria, los servicios o la agricultura; donde se generan los puestos de trabajo. Pero ello no es posible mientras continúe una política económica basada en la renta petrolera. Mientras no se entienda que el petróleo no es sí mismo la fuente de riquezas nacionales, sino el trabajo de los ciudadanos, la ciencia y la tecnología aplicada, la educación de nuestra población para los retos de esta era, Venezuela no podrá superar sus problemas sociales de fondo.

- La semana pasada, el presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), Eduardo Gómez Sigala, efectuó unas declaraciones en las que acusaba al Gobierno de coartar la inversión en el país a pesar de las expectativas de crecimiento económico de Venezuela para este año. ¿Qué opina sobre estas declaraciones?

- Pues que sí, que el Sr. Gómez Sigala parece tener razón. A nuestro juicio, el Gobierno está desperdiciando el actual boom en los precios petroleros estimulando e incluso financiando directamente el consumo de productos importados, mientras crea un ambiente de incertidumbre para la inversión productiva dentro del país. Eso tiene un claro reflejo en el amplio desempleo que es fácilmente observable en las calles de nuestras principales ciudades.

- ¿Cómo considera que se encuentra la economía del país?

- Venezuela se encuentra en una situación paradójica, que es típica de los países exportadores de petróleo. En nuestro caso eso no comenzó con la llegada al poder del Sr. Chávez, pero la situación se ha agravado desde que está en el poder. Cuando los precios del petróleo entran en un ciclo de alzas, la moneda nacional se sobrevalúa. Esta situación estimula las importaciones y encarece la producción nacional de todo aquello que no es petróleo; lo que en consecuencia genera desempleo, con el agravante de que la industria petrolera crea muy pocos puestos de trabajo. De modo que este tipo de auge económico en realidad va devastando la industria nacional (lo que ha ocurrido en estos años), mientras estimula el consumo y las importaciones. Cuando se entra en el ciclo de baja (como ocurrió en el pasado) el país se encuentra en un estado de grave vulnerabilidad. Tenemos ciertamente crecimiento económico (cada vez más débil según las estadísticas) pero un crecimiento basado en el consumo y las importaciones, lo que genera pocos puestos de trabajo. Un problema social terrible en nuestro país. Acción Democrática quiere presentar una alternativa a Venezuela, que consiste en ganar la batalla por el desarrollo, es decir, reducir la pobreza e insertar al país en el siglo XXI. Esto es lo que planteamos en nuestra "Visión País".

 
 

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