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La primera y única vez que España ha ganado el campeonato del mundo de sumillers de habanos ha sido de la mano de Manuela Romeralo, del restaurante La Sucursal de Valencia. Y quién mejor que ella para comentar el lanzamiento del habano más caro del mundo: el Cohiba Behike, una edición muy limitada que consta de 100 humidores, fabricados con maderas nobles, en los que descansan 4.000 habanos irrepetibles (40 en cada uno). Romeralo también explica cómo cree que está afectando el endurecimiento de la legislación española anti-tabaco a los restaurantes.
- ¿Qué opina del lanzamiento del Cohiba Behike, el puro más caro del mundo?
- Si ya de por sí los habanos son un producto de lujo, al menos así los considero yo y de hecho sólo hay que conocer y saber cómo se elaboran -desde su cultivo, hasta su torcido manual y los correspondientes controles de calidad-, pues creo que lo que Corporación Habanos ha hecho en este caso ha sido dar un poco más de exclusividad a los cigarros, haciendo un lanzamiento con muy pocas unidades (4.000 en todo el mundo), de la marca con la hoja de tabaco más seleccionada de Vuelta Abajo (Pinar del Río, Cuba) y torcidos por Norma, afamada porque es la mejor torcedora de El Laguito (la fábrica donde se elaboran los Cohibas). El Cohiba Behike ofrece exclusividad, lujo, diseño..., se ha unido todo. Dicen que se codicia lo que no se tiene o lo que escasea, entonces creo que Habanos ha logrado generar unas expectativas que se reflejan en que ahora mismo todo el mundo está deseando conseguir Behikes. Hacerse con uno de los 100 humidores (de 40 habanos cada uno) es algo reservado para muy pocas personas, y a los que nos apasionan los habanos nos conformaríamos con tener uno solo de ellos.
- Hablando de escasez y de exclusividad, tu puesto como sumillers de puros (que también eres de vinos y de agua) no es muy habitual que esté ocupado por mujeres, ¿no?
- Bueno mira, la profesión de sumiller siempre se ha relacionado con el vino, pero tiene muchos más campos de trabajo, y uno de ellos son los cigarros (puros). Sí que es cierto que hay pocas personas especializadas en habanos, y mujeres menos (creo), pero en eso también hay que distinguirse, hay que salirse de lo normal. De hecho yo tengo visitas muchas veces en el restaurante precisamente por esto, porque un sumiller tiene que saber de vinos, pero sumilleres especializados en licores, en whiskies de malta como es mi caso, en cigarros, en aguas, pues es lo menos común, y hay gente que busca esto. Tú piensa que ahora mismo el cliente es muy gastronómico y quiere que le sorprendan; entonces yo creo que es una manera de ampliar conocimientos y de sorprender al cliente.
- Tu trabajas en el restaurante La Sucursal, en el Museo de Arte Moderno de Valencia, ¿tu crees que el endurecimiento de la legislación anti-tabaco en España ha perjudicado al negocio de la restauración?
- Depende. Yo creo que si no hubiera esta limitación de los restaurantes de más de 100 metros cuadrados, que estamos obligados a tener zonas de fumadores y de no fumadores, estoy convencida que La Sucursal se hubiera declarado restaurante de fumadores y con esto, por favor, no quiero que se sientan menospreciados ni aludidas de manera negativa las personas que no fuman o que deciden no alargar su sobremesa con un cigarro, pero los locales con menos de 100 metros han podido decidir* y los que tenemos más de 100 metros y amamos la cultura del habano pues evidentemente nos hemos tenido que adaptar a lo que dicta la ley y por supuesto tenemos nuestra zona de fumadores. El que quiere fumar, fuma y se busca un restaurante donde puede hacerlo, entonces... estamos limitados hasta cierto punto. No sé si en el ámbito de los estancos (establecimientos oficiales de venta de tabaco y sellos) o en otros negocios ha disminuido la venta, pero yo te digo que, hoy por hoy, en La Sucursal no, hay gente que va a fumar.
- Usted ostenta el título de campeona del mundo de sumillers de habanos, y ya casi se va a cumplir un año de ese triunfo, ¿no es así?
- Pues sí, la verdad es que se me acaba pronto el ‘reinado', en febrero, tengo entendido que volveré a La Habana (donde se celebra esta competición) y formaré parte del jurado. También está por celebrarse el campeonato de España; en este momento soy campeona de España y campeona del mundo. En enero debe celebrarse el Campeonato Montecristo nacional que organiza Altadis y el campeón que salga, tendrá que representarnos en el campeonato del mundo que se celebrará en el marco del Festival del Habano en La Habana en febrero. Y la verdad que para mí 2006 ha sido un año profesionalmente muy importante, sobre todo teniendo en cuenta que los habanos es lo que más me gusta de todos los campos que toco como sumiller, pues tengo que decir que he cumplido, que he tocado techo, creo que ha sido lo más importante que he hecho en todos mis años de profesión, y también en lo personal porque es un reto muy grande. A veces piensas que no vas a ser capaz, pero mira esto te ayuda mucho, te hace tener más tablas también.
- ¿Y con cuántas mujeres has competido en estos campeonatos? Porque no parece una especialidad en la que abunden las mujeres...
- Pues mira, la primera vez fui al campeonato de España de 2004, estaba yo sola y quedé segunda. En el del 2005 volví a estar sola y ahí gané. Y en Cuba este año estábamos dos representantes femeninas: la cubana y yo. Por primera vez había mujeres en la final y fuimos las dos las finalistas. La verdad es que fue muy duro, porque que estuviera Cuba en la final y que fuera una mujer -para mí fue mi mayor rival- era todo un desafío. Nosotros fuimos muy bien preparados y aquí tengo que expresar mi reconocimiento a David Hilario y José Andrés Colmena, de Altadis, que han sido mis formadores para el campeonato del mundo, y ellos saben, porque han estado cinco meses codo con codo conmigo, cómo íbamos preparados tanto en teoría como en la parte práctica. Y yo pensaba: si la representante cubana va tan preparada como yo, evidentemente va a ser mi rival más duro, además es una excelente profesional. Y todo eso me hizo saborear aún más el triunfo. Ella quedó segunda, así que estuvimos ahí, ahí. El tercero fue el representante alemán.
- Manuela, tú eres una gran defensora de los puros, más concretamente de los habanos. No es lo mismo fumar cigarrillos que fumar cigarros, ¿qué diferencias hay entre unos y otros?
- Rotundamente no es lo mismo, lo mires por donde lo mires. Primero, por la elección del momento o la situación. Yo asocio cigarrillos a situaciones estresantes y un habano, para mí, va relacionado con momentos que significan todo lo contrario: tertulias, sobremesas, tranquilidad, relax. Por otra parte, todos sabemos que con los cigarrillos se ingiere el humo y en un habano no es necesario ni conveniente. Un cigarrillo contiene productos artificiales y un habano es un producto natural, con una hoja que fermenta, que elimina toxinas, amoníaco, que no tiene absolutamente nada que ver con los cigarrillos.
* Según la actual legislación española, los bares y restaurantes de menos de 100 metros cuadrados están obligados a definirse como locales de fumadores o de no fumadores. |