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Año VII - Madrid, viernes 30 de junio de 2006
 
Entrevista
 
Juan Carlos Nadalich, ministro de Desarrollo Social de Argentina
 
“En Latinoamérica hay que implantar medidas sociales universales y no programas focalizados, enlatados”

Por Miguel Humanes

 

El Foro de Desarrollo Social Iberoamericano que se celebró en Madrid los pasados días 26 y 27 de junio reflejó un amplio consenso de los ministros y altos funcionarios de la región que participaron en él sobre la necesidad de universalizar los programas sociales en vez de continuar con acciones específicas que sólo benefician a una pequeña parte de la población. El ministro de Desarrollo Social de Argentina habla de este tema y explica cómo ha mejorado la situación en Argentina tras la fuerte crisis de 2001. En cualquier caso, aún queda mucho por hacer.

- ¿Qué problemas sociales son comunes en América Latina, aparte de la pobreza?
- En general la pobreza marca muchos de los resultados de los problemas sociales. Es decir, la capacidad de libertad que tiene que tener una persona que no tiene recursos suficientes para la toma de decisiones, determina lo que son sus aspiraciones; desde la alimentación, la educación, el tema de la atención en salud y los componentes de desarrollo que tiene cada uno hasta por supuesto su inserción laboral. En este caso esa persona no tiene perspectivas de desarrollo y tampoco una probabilidad futura en la que no tiene asegurado ningún segmento de control ni de atención de su grupo familiar. Me parece que en América Latina existen distintos grados de atención y de problemas. Hay núcleos de población en los que la alimentación es un problema, y como hecho vital hay que recurrir rápidamente a su resolución. Si uno cubre este aspecto, aparece el tema de la salud como otro asunto fundamental a resolver. Algunas áreas están teniendo programas de auxilio y en otros casos este auxilio todavía no ha llegado. Y el tercer componente que aparece es el educativo, como elemento subsidiario a estos dos anteriores.

- Cuatro de cada diez trabajadores en América Latina aportan y están cubiertos por sus respectivos sistemas de seguridad social, según datos de la Cepal. ¿Cómo se puede mejorar este porcentaje del 40%?
- A esto hay que agregarle dos componentes: el proceso de envejecimiento de nuestra comunidad y la implantación de programas puntuales está disminuyendo la mortalidad infantil. Por lo tanto estamos teniendo dentro de nuestras sociedades mejor expectativa de vida, que se traduce en importantes recursos de atención para ese grupo de población de más edad, mientras que por otro lado esa disminución de la mortalidad infantil, en general, hace una selección negativa en el sentido de la selección natural, e introduce en la sociedad más discapacitados que constituyen otro grupo social que no está atendido en su totalidad. Entonces, cada uno de estos elementos carga a la actividad social de demandas que provocan entre las autoridades la tentación rápida de poner en marcha programas focalizados, cuando en realidad estamos peleando y todos consensuamos –como se ha demostrado en este Foro- que primero hay que lograr llegar al denominador, que es la totalidad de la población, y no implantar acciones sociales enlatadas porque ya no hay tiempo en estas situaciones para programas piloto. En el otro sentido se trata de cómo esos procesos de asistencia consiguen, a través de un concepto general de desarrollo en los países, insertar a esas personas en la formalidad (en el mercado laboral legal). Ya que es el único recurso que uno tiene, cuando llega al trabajo en blanco, de mejorar el tema de los aportes para la previsión social. Porque a partir de la condición de trabajador es que uno tiene la posibilidad solidaria de sustentar todos los ámbitos previsibles.

- ¿Cómo ha evolucionado la situación social en Argentina tras la crisis económica de 2001?
- Se han tomado en cuenta dos aspectos fundamentales. En primera instancia hay que entender que cada uno de los planes es una herramienta de trabajo que tiene que tener un ajuste periódico de forma dinámica. Te doy un ejemplo: en un momento dado, por la dimensión de la crisis era importante desarrollar los comedores comunitarios porque el alimento tiene que llegar a todo el mundo. Ahora, si nuestro objetivo es asegurar el alimento, tendremos que seguir con los comedores, pero si nuestro objetivo es la familia y la persona viviendo en un núcleo familiar, tendremos que abordar ahora una etapa en la que la alimentación tiene que llegar al domicilio de cada una de las personas, entonces tenemos que volver a casa a comer y darle al contenido del comedor otro desarrollo social, porque es un espacio social muy importante. En ese caso todavía nos queda la dependencia del individuo con respecto a una entrega concreta de un bolsón alimentario o de algún alimento. La tercera etapa es la de independizar a estas personas de esta situación a través de tickets o del carné social. Nosotros en Argentina hemos llevado a cabo un proceso entendiendo que hay que prestar asistencia rápidamente, pero también entendiendo que estas cosas tienen que ir evolucionando. Y con este mecanismo estamos viendo que los resultados orientan a que esta es una buena línea de tendencia, los índices de pobreza han bajado muchísimo, aunque todavía son altos; la indigencia también ha sido impactada profundamente, sin embargo todavía también tenemos niveles altos de indigencia. La crisis ha marcado mucho estas situaciones y la salida está teniendo la coordinación de acciones desde el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales que determina que la salida de cada uno de estos programas desemboque en un desarrollo normal de la sociedad. Es decir, que las salidas que nosotros planteamos son a través de un trabajo productivo, permanente, estable, con las coberturas sociales que corresponden y una pensión para esos grupos familiares a través de ese recurso.

- ¿Cuáles son los principales retos sociales de Argentina en el corto y medio plazo?
- Las prioridades de corto y medio plazo son justamente continuar con la profundización de estas medidas, porque como te decía los indicadores de pobreza e indigencia son todavía altos, y en el más breve plazo vamos a empezar a tener ya un desarrollo de espacios de empleo realmente productivo. En esto hay mucha inversión del área de Gobierno, a través de todo lo que son programas de vivienda, de producción..., el presidente ha lanzado emprendimientos muy importantes en el desarrollo de la infraestructura de trenes, caminos, vivienda, etc., y todo esto va generando mecanismos de empleos de tipo subsidiarios a estas acciones. Pensamos que a partir de esa conjunción vamos a ir resolviendo a medio plazo las demandas que están quedando.

 
 

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