Alejandro Valenzuela , Director General del Grupo Banorte, conversó con Americaeconomica.com sobre la reciente incorporación del banco mexicano al índice de valores latinoamericanos cotizados en euros, Latibex. Un indicador que, según el directivo, hará de puente entre la entidad y los inversores en Europa. Valenzuela explicó a este diario la difícil situación financiera por la que atraviesa México, asegurando que el sector bancario será uno de los que lidere la recuperación económica. El compromiso con la bancarización de Banorte es prioritario para Valenzuela, al igual que conseguir una mayor regulación y control de las entidades.
- ¿Qué supone para Banorte la llegada al Latibex?
- Hay que tener en cuenta que nos movemos en un contexto de mercados claramente volátiles. Banorte es un banco mexicano, pero de nuestra cobertura total de inversores, el 65% son europeos. Latibex fortalecerá esos puentes a ambos lados del Atlántico y también nos permita una mayor transaccionalidad de la acción en Europa, para que los inversores más pequeños nos conozcan mejor. Esa vinculación debe ser productiva para ellos y para nosotros, y seguro que se reflejará en la capacidad de generar riqueza. Otras compañías mexicanas y de Latinoamérica deberían seguir nuestros pasos.
- ¿Cuál es su estrategia frente a la crisis?
- La crisis financiera internacional ha obligado a los bancos a ser más proactivos. En una coyuntura tan compleja como la que estamos viviendo, no nos podemos quedar de brazos cruzados, esperando a que las cosas se sucedan. Debemos anticiparnos, y para ello es fundamental acercarnos con todo el mundo, empresarios y familias que por las circunstancias tan difíciles la obligación es entre todos reestructurarnos para salir fortalecidos de la crisis. Banorte ha sido muy proactivo en este sentido, sentándonos a dialogar con todos los sectores. Y para ello, para conseguir la bancarización, también es fundamental el modelo de sucursales.
- ¿Cuá es el reto futuro de Banorte en este contexto de incertidumbre económica?
- Es un momento en que tenemos que cuidar mucho el gasto, pero la crisis tiene dos facetas: riesgos y oportunidades. Hay que buscar minimizar los riesgos y también hay que invertir, buscar oportunidades, salir a buscar negocios, tecnología que nos ayude a una combinación entre eficiencia y visión de generar negocio fuera. Nosotros queremos ser un jugador importante también en la financiación del sector de las pequeñas y medianas empresas, particularmente en la industria agropecuaria.
- ¿Cuál es la situación del sector crediticio en el país azteca?
- Los bancos están poniendo más restricciones para pedir crédito y, del mismo modo, la gente no pide tanto préstamo como antes. Vienen a vernos clientes con situaciones muy complicadas y tenemos que ser muy cuidadosos. Es necesaria una comunicación abierta, y cuanto al cliente se le dice que no a un crédito, es muy importante explicarle el por qué y también qué es lo que tiene que hacer para que la respuesta se vuelva un "sí". En esta coyuntura es muy difícil lograr un préstamo adicional, por el nivel de apalancamiento y la caída de la demanda.
- ¿Se puede decir que la banca local es un sector "saneado"?
- Si bien la coyuntura es difícil, la banca presenta grandes áreas de oportunidad, porque en México hay un alto nivel de "subbancarización". Tras la crisis del 95 México sufrió una contracción brutal en el sector de la intermediación financiera, por lo que ahora podemos ser más agresivos en la coyuntura actual. Los préstamos al sector privado antes de la crisis del 95 alcanzaban un 42% del mercado. Y se redujeron drásticamente hasta el 6% en 2003. En la actualidad se sitúan en el 20%. Esta contracción bestial da una visión del potencial de crecimiento que los bancos tenemos en este sector. Mucho más si lo comparamos con otros países como Brasil o Chile, donde la tasa se sitúa en el 40% y 80% respectivamente.
- ¿Qué opina de la polémica generada en el Senado mexicano sobre la posibilidad de que el Banco Central establezca "límites" a los tipos de interés que se cobran a los clientes?
- La situación viene aparejada a una realidad mundial que va encaminada a una mayor regulación del sistema bancario, y México no es la excepción. Es cierto que los tipos a las tarjetas de crédito son costosos, pero la conclusión a la que llegaron los senadores es que el Banco Central de México iba a tener una capacidad para obligar a los bancos a tener tipos más bajos en el tiempo, sin necesidad de poner límites.
- Entonces, ¿está a favor de una mayor regulación bancaria?
- Las autoridades nos están obligando a todos los actores financieros a cooperar. La medida propuesta por el Banco Central será beneficiosa para dar una mayor oportunidad de bancarización en el largo plazo. A buen seguro generará una actividad crediticia y bancaria mucho más profunda cuando salgamos de la recesión. Creo que ha sido positivo, pero también queda claro que con todo lo que ha pasado en el mundo, hay la necesidad de regular mucho más la banca.
- ¿Cuáles son las perspectivas que maneja para la economía mexicana?
- En el primer semestre del año asistiremos a una contracción del 8%, que se reducirá hasta el 6% para el conjunto del año. Dependerá mucho de cómo evolucionen el tercer y el cuarto trimestre. Sentimos que será mejor que los primeros meses del 2009, aunque todavía no tenemos todos los elementos para afirmarlo. Las cosas serán “menos malas” en la segunda parte del año.
- ¿Qué sectores serán determinantes para la recuperación?
- Sin duda alguna el sector de las infraestructuras, gracias a los planes de gasto gubernamentales en esta industria. También el de las manufacturas, ya que conforme los inventarios en EEUU se reduzcan, como ha venido ocurriendo en los últimos meses, México se verá favorecido. La reestructuración del sector automotriz también ayudará al país. También esperamos que use recupere el sector turístico, que vuelva a ser motor de crecimiento, cuando pasen los efectos de la Gripe A. Es una industria muy atractiva en la actualidad, con el tipo de cambio del peso.
- ¿Con qué puede contribuir la Administración de Calderón y las empresas del país a esta recuperación?
- La recuperación económica también debe pasar por una diversificación de las exportaciones. No tanto en los productos que exportamos, ya que el petróleo, por ejemplo, representa el 10% del total. Más bien se trata de diversificar en el ámbito geográfico. No limitarlos al NAFTA, donde actualmente se dirigen más del 90% de las ventas mexicanas. El Gobierno podría tomar una política de generar más impuestos y reducción de gastos, pero a pesar de todo, el bajo nivel de apalancamiento será uno de los motores que ayuden a atenuar la caída económica.
- ¿Cómo está afectando la caída de las remesas?
- Es cierto que las remesas van a caer este año como consecuencia de la crisis. Pero el problema es que todo el mundo sigue analizándolas en dólares y el mexicano lo que recibe son pesos. Por ejemplo, cuando un mexicano en EEUU mandaba 100 dólares a su familia, estos recibían 1.000 pesos. Ahora, mandan 85 dólares, y con el tipo de cambio actual, recibirán 1.105 pesos. Sí puede haber una merma en su poder adquisitivo, pero el tipo de cambio nos genera la posibilidad de tener un cierto poder adquisitivo en los productos mexicanos de mayor alcance. Aún así, hay muchas familias que están muy afectadas.
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