En los úitmos 25 años, las remesas de emigrantes recibidas en Latinoamérica han aumentado de 1.120 millones de dólares en 1980 a más de 40.000 millones en 2004, una cantidad que en muchos de los países del subcontinente ha superado incluso a los ingresos que provienen de la Inversión Extranjera Directa (IED). Estas y otras conclusiones son las que recoge el informe "Migración internacional, derechos humanos y desarrollo en América Latina" de la Cepal, elaborado, entre otros expertos, por Jorge Martínez, quien en una entrevista concedida a Americaeconomica.com , destaca que las remesas pueden contribuir a paliar la pobreza.
- Señor Martínez,
uno de los puntos claves del análisis que presentó
usted la semana pasada parece ser la clara tendencia de crecimiento
de las remesas durante los últimos años. ¿Es
pronto para hacer cálculos aproximados sobre cuál
será su comportamiento este año?
- Sí, la verdad es que
es un poco temprano, teniendo en cuenta que es necesario conocer
primero las balanzas de pago de los diferentes gobiernos y cómo
actuarán exactamente las corrientes migratorias durante
2006. Lo que sí puedo afirmar es que el envío de
dinero seguirá incrementándose, siguiendo el ritmo
que ha mantenido durante los años pasados. No obstante,
hay que tomar con cautela los cálculos porque puede haber
errores en las previsiones.
- ¿Podría
matizar a qué tipo de errores se refiere exactamente?
- Bueno, en los datos que se
han hecho públicos no ha quedado reflejados aquellos envíos
de remesas que se han efectuado independiente de las transferencias,
es decir, por medios no formales, tales como la entrega de dinero
directo a través de familiares o conocidos.
- Entonces, teniendo
en cuenta este apunte, ¿es posible ofrecer algún
dato cercano que indique hasta cuánto podría incrementarse
el envío de remesas?
- Ese es un
cálculo que de momento no me atrevo a hacer. Puedo decir
que en los últimos cinco años, el intercambio de
divisas sin emplear las entidades financieras ha experimentado
un crecimiento, una tendencia que se mantendrá con seguridad
en el futuro.
- En 2005, alrededor
de 25 millones de latinoamericanos decidieron buscar oportunidades
laborales en otro país, lo que representa el 13% de la
emigración mundial, según su estudio. ¿Qué
sucederá en los próximos meses?
- La emigración va a
continuar aumentado. No sabemos todavía cuánto exactamente,
ya que se desconoce cómo van a reaccionar los países
desarrollados en relación a sus necesidades en materia
de empleo. Tampoco podemos precisar si habrá nuevas políticas
se seguridad fronteriza aplicadas por las distintas administraciones
para controlar los flujos migratorios. No obstante, hemos observado
que se ha reforzado la presencia de trabajadores temporales respondiendo
a la demanda laborar interna de cada país.
- Varios expertos pronosticaron
que tras el paso del huracán Katrina en Nueva
Orléans, que contaba con los índices más
elevados de población hispana, el envío de divisas
se reduciría. ¿Se han cumplido
las previsiones?
- No de manera global. Tras
realizar el análisis, tenemos que apuntar que el intercambio
de dinero entre los emigrantes y sus familiares, a pesar de todas
las visicitudes económicas o desastres meteorológicos,
tienen una tendencia anticíclica. Por tanto, las catástrofes
naturales por ejemplo, afectan a estas transacciones pero sólo
en momentos puntuales.
- ¿Cuáles
son los principales focos desde donde los hispanos fuera de sus
fronteras mandan dinero a sus familias?
- Podemos hablar de dos núcleos
principales atendiendo al destino del dinero. En el caso de México
y Centroamérica, sin duda es EEUU el país desde
el que que más remesas se envía debido a que en
este gigante norteamericano se localiza un elevadísimo
número de inmigrantes provenientes del istmo. Pero si hablamos
de los países andinos, España se convierte en el
origen.
- Durante los últimos
años, México ha sido con diferencia el país
latinoamericano que más dinero recibe de sus emigrantes.
En 2005, las divisas por este concepto se acercaron
a los 20.000 millones de dólares (16.654 millones de euros),
el equivalente al 1,7% del PIB. ¿Cuáles son los
motivos?
- Como hemos comentado, hay
que señalar que México se caracteriza por ser un
país con un elevado número de ciudadanos viviendo
en EEUU (aproximadamente seis millones, cerca del 2% de la población
estadoundiense). En segundo lugar, existe un contacto muy fuerte
entre los mexicanos en el exterior y sus familias, además
de la proximidad geográfica entre EEUU y la nación
azteca.
- En lo que todavía
no parecen ponerse de acuerdo algunos analistas, es si realmente
los ingresos por remesas permite a las familias paliar sus condiciones
de pobreza...
- Los beneficios que se obtienen
tras la llegada del dinero se reparte entre millones de hogares,
lo que obliga a analizar el impacto desde un punto de vista doméstico.
Una vez que las remesas llegan a las familias, éstas pueden
ser empleadas para incrementar el consumo de productos básicos
y en muchos países, no en todos, puede permitir que se
supere la línea de pobreza. Precisamente, esta consecuencia
hace que nos planteemos el dilema, de si son más efectivas
las remesas que las políticas sociales para ayudar a los
ciudadanos con escasos recursos económicos.
- Por último,
quisiera preguntarle cómo afecta esta materia a Cuba, teniendo
en cuenta el embargo comercial que EEUU mantiene sobre la isla...
- Los datos del envio de remesas
a Cuba son destacables (aproximadamente 1.000 millones de dólares,
casi 830 millones de euros anuales). Los habitantes de la isla
mantienen un fuerte contacto con los exiliados del exterior, unas
relaciones que no son nuevas, sino asentadas desde hace mucho
tiempo. Muchas de estas relaciones, son incluso de negocios.
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