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Año VII - Madrid, viernes 31 de marzo de 2006
 
Entrevista
 
Jorge Martínez, analista de la Cepal
 
"El envío de remesas puede hacer que muchas familias mejoren sus condiciones de pobreza"

Por B. Bauzá y V. López

 

En los úitmos 25 años, las remesas de emigrantes recibidas en Latinoamérica han aumentado de 1.120 millones de dólares en 1980 a más de 40.000 millones en 2004, una cantidad que en muchos de los países del subcontinente ha superado incluso a los ingresos que provienen de la Inversión Extranjera Directa (IED). Estas y otras conclusiones son las que recoge el informe "Migración internacional, derechos humanos y desarrollo en América Latina" de la Cepal, elaborado, entre otros expertos, por Jorge Martínez, quien en una entrevista concedida a Americaeconomica.com , destaca que las remesas pueden contribuir a paliar la pobreza.

- Señor Martínez, uno de los puntos claves del análisis que presentó usted la semana pasada parece ser la clara tendencia de crecimiento de las remesas durante los últimos años. ¿Es pronto para hacer cálculos aproximados sobre cuál será su comportamiento este año?

- Sí, la verdad es que es un poco temprano, teniendo en cuenta que es necesario conocer primero las balanzas de pago de los diferentes gobiernos y cómo actuarán exactamente las corrientes migratorias durante 2006. Lo que sí puedo afirmar es que el envío de dinero seguirá incrementándose, siguiendo el ritmo que ha mantenido durante los años pasados. No obstante, hay que tomar con cautela los cálculos porque puede haber errores en las previsiones.

- ¿Podría matizar a qué tipo de errores se refiere exactamente?

- Bueno, en los datos que se han hecho públicos no ha quedado reflejados aquellos envíos de remesas que se han efectuado independiente de las transferencias, es decir, por medios no formales, tales como la entrega de dinero directo a través de familiares o conocidos.

- Entonces, teniendo en cuenta este apunte, ¿es posible ofrecer algún dato cercano que indique hasta cuánto podría incrementarse el envío de remesas?

- Ese es un cálculo que de momento no me atrevo a hacer. Puedo decir que en los últimos cinco años, el intercambio de divisas sin emplear las entidades financieras ha experimentado un crecimiento, una tendencia que se mantendrá con seguridad en el futuro.

- En 2005, alrededor de 25 millones de latinoamericanos decidieron buscar oportunidades laborales en otro país, lo que representa el 13% de la emigración mundial, según su estudio. ¿Qué sucederá en los próximos meses?

- La emigración va a continuar aumentado. No sabemos todavía cuánto exactamente, ya que se desconoce cómo van a reaccionar los países desarrollados en relación a sus necesidades en materia de empleo. Tampoco podemos precisar si habrá nuevas políticas se seguridad fronteriza aplicadas por las distintas administraciones para controlar los flujos migratorios. No obstante, hemos observado que se ha reforzado la presencia de trabajadores temporales respondiendo a la demanda laborar interna de cada país.

- Varios expertos pronosticaron que tras el paso del huracán Katrina en Nueva Orléans, que contaba con los índices más elevados de población hispana, el envío de divisas se reduciría. ¿Se han cumplido las previsiones?

- No de manera global. Tras realizar el análisis, tenemos que apuntar que el intercambio de dinero entre los emigrantes y sus familiares, a pesar de todas las visicitudes económicas o desastres meteorológicos, tienen una tendencia anticíclica. Por tanto, las catástrofes naturales por ejemplo, afectan a estas transacciones pero sólo en momentos puntuales.

- ¿Cuáles son los principales focos desde donde los hispanos fuera de sus fronteras mandan dinero a sus familias?

- Podemos hablar de dos núcleos principales atendiendo al destino del dinero. En el caso de México y Centroamérica, sin duda es EEUU el país desde el que que más remesas se envía debido a que en este gigante norteamericano se localiza un elevadísimo número de inmigrantes provenientes del istmo. Pero si hablamos de los países andinos, España se convierte en el origen.

- Durante los últimos años, México ha sido con diferencia el país latinoamericano que más dinero recibe de sus emigrantes. En 2005, las divisas por este concepto se acercaron a los 20.000 millones de dólares (16.654 millones de euros), el equivalente al 1,7% del PIB. ¿Cuáles son los motivos?

- Como hemos comentado, hay que señalar que México se caracteriza por ser un país con un elevado número de ciudadanos viviendo en EEUU (aproximadamente seis millones, cerca del 2% de la población estadoundiense). En segundo lugar, existe un contacto muy fuerte entre los mexicanos en el exterior y sus familias, además de la proximidad geográfica entre EEUU y la nación azteca.

- En lo que todavía no parecen ponerse de acuerdo algunos analistas, es si realmente los ingresos por remesas permite a las familias paliar sus condiciones de pobreza...

- Los beneficios que se obtienen tras la llegada del dinero se reparte entre millones de hogares, lo que obliga a analizar el impacto desde un punto de vista doméstico. Una vez que las remesas llegan a las familias, éstas pueden ser empleadas para incrementar el consumo de productos básicos y en muchos países, no en todos, puede permitir que se supere la línea de pobreza. Precisamente, esta consecuencia hace que nos planteemos el dilema, de si son más efectivas las remesas que las políticas sociales para ayudar a los ciudadanos con escasos recursos económicos.

- Por último, quisiera preguntarle cómo afecta esta materia a Cuba, teniendo en cuenta el embargo comercial que EEUU mantiene sobre la isla...

- Los datos del envio de remesas a Cuba son destacables (aproximadamente 1.000 millones de dólares, casi 830 millones de euros anuales). Los habitantes de la isla mantienen un fuerte contacto con los exiliados del exterior, unas relaciones que no son nuevas, sino asentadas desde hace mucho tiempo. Muchas de estas relaciones, son incluso de negocios.

 

 

 

 
 

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