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María Teresa
Domínguez, presidenta del Foro de la Indsutria
Nuclear Española conversó con Americaeconomica.com
sobre los retos a los que se enfrenta España para
garantizar la seguridad en el suministro energético y reducir
la dependencia exterior. La máxima responsable de este
organismo defendió la necesidad de construir entre siete
y diez nuevas centrales nucleares en el país.
- ¿Qué peso
debería tener la energía nuclear en el 'mix energético'
de España?
- En la actualidad, la energía nuclear aporta
un 18% de la electricidad que consumimos, aproximadamente una
quinta parte, con tan sólo un 8,5% de potencia instalada.
En el futuro, tomando como referencia el horizonte 2030, una configuración
equilibrada para España podría estar compuesta por
un tercio de nuclear, un tercio de térmica y un tercio
de energías renovables. Para lograr este objetivo, es necesario
mantener en funcionamiento las centrales nucleares actuales y
construir entre siete y diez nuevas unidades.
- ¿Sería necesario
crear más centrales o la ampliación de la vida útil
de las plantas existentes podría garantizar la seguridad
del suministro?
- La construcción de nuevas centrales nucleares
es necesaria porque el consumo eléctrico aumenta cada año
y en mayor proporción que en otros países de nuestro
entorno. Si sólo mantenemos los ocho reactores españoles,
no podremos aportar un tercio de electricidad de origen nuclear.
La renovación de los permisos de operación de las
centrales nucleares existentes es una necesidad y en paralelo
también la construcción de nuevas unidades. Mantener
operativas las centrales nucleares existentes en nuestro país
es la primera opción para obtener un suministro eléctrico
seguro, competitivo y respetuoso con el medio ambiente.
- ¿Dependeremos cada vez más
del exterior si no aumenta la contribución de la energía
nuclear?
- España es una isla energética que importa
cerca del 85% de los recursos energéticos que consume,
por lo que su dependencia exterior es muy alta. Esta cifra supera
a la dependencia de la Unión Europea, que alcanza el 60%.
Sin la contribución nuclear la dependencia exterior aumentaría,
haciendo a España más vulnerable ante los precios
de los combustibles en los mercados internacionales. La factura
energética exterior supone unos 32.000 millones de euros
anuales, con una fuerte volatilidad debido al incremento del precio
del barril de petróleo.
- En el escenario actual de crisis económica,
¿cree que la energía actual podría ser beneficiosa?
- En la crisis actual, la energía nuclear por
su intensidad en tecnología, podría contribuir a
superar la crisis por los siguientes mecanismos: Incremento del
PIB (con el parque actual ya se aportan 2.700 M€/año),
exportando bienes de equipo e ingeniería al exterior (hasta
un 86% del capital inicial podría ser español),
ahorro en la importación de recursos naturales valorados
en 32.000 millones de euros y disminuyendo el pago de CO2 que
sólo con el parque actual suponen 1.200 M€ anuales.
- ¿Cuánto dinero se invierte
al año en actualización y mejoras tecnológicas?,
¿quién corre que estas inversiones?, ¿existen
ayudas públicas?
- Las empresas propietarias de las centrales nucleares
son privadas y las inversiones proceden de sus fondos. La industria
nuclear española mantiene y mejora cada año sus
capacidades y su tecnología mediante importantes inversiones
en actualización y mejoras tecnológicas, que representan
en su conjunto y como valor medio, más de 150 millones
de euros anuales. En casos excepcionales como la renovación
de licencias o contrato de generación de vapor, este valor
puede llegar a 250 M€. No existen por el momento ayudas públicas.
Esto, sin duda, es un aspecto muy importante ya que si se afronta
la construcción de nuevas centrales hay que instrumentalizar
ayudas.
- ¿Se invierte lo necesario en tecnología
o habría que aumentar las partidas para mejorar la gestión
de los residuos radioactivos?
- La inversión en el parque nuclear es la correcta
para un mantenimiento adecuado de las instalaciones. Las empresas
propietarias son las más interesadas en que las centrales
nucleares funcionen de manera excelente y, para ello, invierten
de forma continua. Como otras actividades industriales, la producción
de energía eléctrica a partir de energía
nuclear genera residuos que se acondicionan, tratan y almacenan
sin riesgo para las generaciones presentes y futuras, así
como para el medio ambiente. El Gobierno aprobó en el VI
Plan de Residuos Radiactivos en el 2006 que España dispondrá
de un Almacén Temporal Centralizado (ATC) para almacenar
los residuos de alta actividad y el combustible gastado de las
centrales nucleares. Mientras se decide su emplazamiento, se construye
y se pone en marcha, los residuos de alta actividad están
perfectamente gestionados y controlados en las piscinas diseñadas
para almacenar este material en cada una de las centrales y también
en los almacenes temporales, como es el caso de la central nuclear
de Trillo. Estos residuos pueden continuar en condiciones seguras
durante todo el tiempo de funcionamiento de las centrales nucleares.
- ¿Un aumento de las inversiones
podría acelerar la aparición de los reactores de
IV generación?
- No es fácil acelerar el proceso de los
reactores de IV Generación en los que ya hay programas
internacionales definidos. Estos reactores estarán disponibles
a partir de 2030 y, hasta ese momento, debemos seguir con los
reactores actuales que son instalaciones tecnológicamente
muy probadas y seguras. Es más, los escenarios de trabajo
muestran cómo persistirán las tecnologías
actuales operando en paralelo con las de IV Generación.
Sin embargo, si desde España se invirtiera más,
podríamos adquirir nuevas tecnologías.
- ¿Qué ventajas presentan
estos reactores?
- Entre las ventajas de los reactores de futuro podemos
destacar que contarán con un aumento de la automatización
y mejora de los factores humanos, proporcionando al operador mayor
tiempo para la toma de decisiones y reduciendo las probabilidades
de errores. También se puede hablar de una optimización
en el uso del combustible, por lo que se minimizará la
generación de residuos radiactivos, y de la reducción
de tiempos de construcción a valores inferiores a tres
años. Asimismo, esto reactores de de IV Generación
mantienen y maximizan la competitividad con otras fuentes de energía.
- ¿Qué opinión le merece
el nuevo ministro de Industria?, ¿confía en que
Miguel Sebastián sea menos 'antinuclear' que Zapatero y
esté a favor de abrir un debate sobre este asunto?
- Es una postura razonable y responsable la que está
mostrando el nuevo Gobierno ante el problema energético.
Respecto a otros países de nuestro entorno, en España
tenemos un mayor crecimiento de la demanda de electricidad. Es
necesario que el Gobierno tome ciertas decisiones sobre el futuro
energético del país y puede que para ello sea preciso
llegar a un acuerdo social, un pacto entre los partidos que asegure
el futuro energético. La construcción de una central
nuclear conlleva un plazo de tiempo no inferior a los cinco años
y si en el 2030 queremos seguir teniendo un suministro de electricidad
seguro, económico y limpio, hay que comenzar a planificar
y decidir el modelo más adecuado para nuestro país.
No se trata de ser más o menos nuclear. Es una cuestión
de responsabilidad con las próximas generaciones y garantizar
un suministro eléctrico seguro, competitivo y estable.
- La Comisión Europea se ha manifestado abiertamente
a favor de la energía nuclear, sin embargo, deja en manos
de cada Estado su decisión a este respecto, ¿quizás
echa de menos una postura más ambiciosa?
- La postura de la UE es positiva respecto a la energía
nuclear. El Consejo de Primavera cambió el rumbo de Europa
con la aprobación del 20/20/20. Es cierto que la primera
es genérica, pero es un gran apoyo. Resulta esencial establecer
un debate energético global en el que se estudien de forma
abierta, plural y sin prejuicios las características de
cada una de las fuentes de energía disponibles y tomar
decisiones sobre el modelo energético de los próximos
años. Nuestro reto como representantes de la industria
nuclear española es conseguir que la energía nuclear
se tenga en cuenta como fuente imprescindible de generación.
Consideramos que la construcción de nuevas centrales nucleares
y el aumento de la producción nuclear son factores que
requieren de un acuerdo político y del consenso social.
Para ello, durante esta nueva etapa que se abre con mi nombramiento,
nos proponemos transmitir información de calidad, elaborar
informes que sirvan para la toma de decisiones sobre el futuro
nuclear, desarrollar actividades de formación y educación
en el ámbito académico, estar presentes en los foros
donde la energía sea un tema de atención, etc. En
definitiva, buscamos acercar la realidad de la energía
nuclear a la sociedad y desarrollar herramientas de análisis
para todos aquellos responsables de dibujar el mapa energético
de futuro.
- ¿Sería necesario un nuevo marco legislativo
en la UE sobre energía nuclear? En caso afirmativo, ¿qué
habría que modificar?
- Tal y como se ha planteado hasta el momento, se ha dejado a
cada uno de los países el instrumento y los mecanismos
necesarios, siendo por tanto en España donde sería
necesario este nuevo marco legislativo. Sin embargo, la coordinación
con el resto de Europa es imprescindible y, por supuesto, ayudaría
un marco regulador europeo, donde se estableciesen líneas
generales estratégicas, políticas y económicas.
Es de esperar que éstas sean las consideraciones del European
Nuclear Forum y del High Level Group. |