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Año IX - Madrid, viernes 5 de octubre de 2007
 
Entrevista
 
Fernando Puerto, director de Relaciones Internacionales del Consejo Superior de las Cámaras de Comercio

“El comercio entre España y Latinoamérica nunca ha estado a la altura de la inversión”

Por Clara Alba

Este alicantino con alma de conciliador ha hablado para Americaeconomica.com sobre las relaciones comerciales entre España y Latinoamérica, apostando fuertemente por el incremento de las exportaciones hacia la región. Desde el mes de marzo de 1996, Fernando Puerto ocupa el cargo de director de Relaciones Internacionales del Consejo Superior de Cámaras, y su especial relación con América Latina le ha convertido en uno de los "indispensables" para la reanudación de la cooperación entre ambos lados del Atlántico, tal y como quedó demostrado en el último comité bilateral con Cuba, donde el Gobierno español firmó el acta de la Comisión Mixta de Cooperación al Desarrollo, que define tanto los instrumentos, como los sectores y las zonas geográficas de actuación para la cooperación española en la isla en los próximos cuatro años.

-Señor Puerto, los expertos aseguran que las relaciones comerciales entre España y América Latina parecen estar estancadas...
- La gran apuesta de la presencia española en Latinoamérica es la inversión. En la década de los 90 se produjo el boom y es cierto que el comercio nunca ha estado a la altura de la inversión, ni siquiera en aquellos años. La fortaleza del euro también perjudica las ventas de las empresas españolas hacia el continente americano, pero esto no significa que haya bajado el número de exportaciones, sino simplemente que está subiendo a cifras ridículas. El caso de Argentina es una buena muestra de ello, con tan sólo 1.000 millones de euros en el comercio con la región. Todos los implicados en el sector empresarial debemos hacer un esfuerzo por mejorar esta situación. Desde los 7.773.300 millones de euros que exportamos hacia Latinoamérica en 2001 se ha pasado a los 5.343.193 hasta junio de 2007, frente a los 8.098.810 en 2005 y los 10.435.388 registrados en 2006.

- ¿Tal vez este leve crecimiento en las cifras tiene algo que ver con los "gobiernos populistas"?

- Procuro ser lo más objetivo posible en estos asuntos. Somos el segundo gran inversor en Latinoamérica, aunque, como ya he comentado, el boom se desarrolló en los 90 con las privatizaciones. Los "populismos" son los regímenes normales en América Latina, era mucho peor antes cuando existían las dictaduras. Ahora todos los políticos y los medios de comunicación consideran el populismo como algo negativo, pero lo cierto es que en toda la región se ha implantado la democracia, y eso sí que es una novedad.

- Entonces, el futuro de las empresas españolas en Latinoamérica está asegurado?
- Las empresas españolas van a seguir apostando fuertemente por la inversión en Latinoamérica, tal y como se demostró en el Comité Bilateral que finalizó el pasado 29 de septiembre en Cuba. Hay que seguir luchando por estas empresas, llegando a acuerdos para que se realice un mayor número de inversiones en mantenimiento. Lo que sí puedo asegurar es que las commpañías se mantienen en permanente contacto con los gobiernos de cada región, y ellos deben respetar las normas empresariales que todos manejamos. Además, volviendo al tema de los populismos, si una entidad se siente más insegura en cierto país, lo prevé en sus balances a la hora de ser más prudente. Lo que no cabe poner en duda es que las empresas españolas están y van a seguir ahí. Además, los datos macroeconómicos están resultando estupendos en todos los países latinoamericanos. Hay crecimiento, se genera cada vez más empleo y la inflación está controlada, salvo el caso de México, que registra un 5,6%.

- Los analistas advierten del papel que China está jugando en las relaciones comerciales de América Latina...
- Así es. Pero este es el juego de la globalización, todos debemos aceptar las mismas normas y competencias. China tiene problemas con las materias primas, y eso beneficia a Latinoamérica, ya que un tercio de sus exportaciones son del sector commodities, por lo que el gigante asiático ha comprado mucho en los últimos años.

- ¿Alguna crítica?
- Simplemente podemos exigir que se respeten las mismas normas que nosotros respetamos. China debería hacer algo con las constantes violaciones a los derechos laborales, y su moneda debería cotizarse en el mercado mundial, por lo menos para ejercer una competencia leal en los intercambios comerciales.

- Volviendo a asuntos más amables. El pasado 29 de septiembre terminó el Comité Bilateral entre Cuba y España, donde se firmó de manera oficial el restablecimiento de las relaciones en cooperación. Imagino que el ambiente fue estupendo...
La situación de Cuba es muy particular, ya que el país rompió la cooperación con el Gobierno anterior y las fuertes medidas de presión de la Unión Europea. Cuba renunció a la cooperación española, pero no a la relación con las empresas. Recuerdo (con risas) a uno de los invitados que durante el Comité se subió al estrado y dijo con total contundencia: "Podemos prescindir de los gobiernos, pero nunca de España". Ahora es un buen momento para la región y nosotros siempre estaremos allí. Durante estas últimas reuniones se han llegado a numerosos acuerdos en el ámbito empresarial, con la proyección de nuevos proyectos de infraestructuras, que hacen mucha falta, y en materia de turismo. Nuestro trabajo consiste en observar las necesidades, facilitar las reuniones entre las empresas, ayudar a las compañías a conseguir contratos...

- ¿Cómo es la relación de las Cámaras con la isla?
-Siempre consultamos nuestros proyectos con ambos gobiernos, y desde el principio se deja muy clara la diferencia entre política y empresas. Ahora es el momento de apostar por la Isla, ya que , aunque España es el primer inversor y el primer socio comercial, Venezuela empieza a ganar terreno, y EEUU también está vendiendo mucho. No entiendo por qué ese afán de hacer ver como algo "catastrófico" las relaciones entre la isla y la primera economía mundial, ellos comercian cada vez más con Cuba. En 2006, España alcanzó una cifra récord de exporaciones y en la actualidad, nosotros vendemos unos 500 millones de euros, mientras ellos nos venden al rededor de 150 millones de euros. El comercio sería aún mayor si se desbloqueasen las líneas de seguro de crédito a la exportación, un problema que no ha hecho más que acumular la deuda de los cubanos. Ahora es el momento de las negociaciones, ya que Cuba ha realizado recientemente una oferta de pago, lo que daría la posibilidad de abrir de nuevo estas líneas de crédito. Mientras, las empresas se autofinancian.

- Entonces, ¿qué es lo que echan de menos?
- Simplemente la normalidad. Una empresa para negociar necesita "normalidad". Psicológicamente, el mero hecho de que se vean ministros que van y vienen, con visitas de distintos organismos a la isla... eso es la normalidad y lo que más beneficia a las relaciones comerciales entre ambos países. Si hemos creado un cierto clima de entendimiento y diálogo, creo que es inteligente estar presentes. El Gobierno español debe ejercer la influencia con la que cuenta en Cuba en la Unión Europea, ya no sólo en ámbitos de comercio e inversión. Ahora debemos jugar con nuestras empresas.

 
 

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