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El Gobierno de Evo Morales pretende
que la clase media boliviana pueda beneficiarse de un techo propio
al igual que los más pobres. Para ello, ha ampliado los
créditos del Programa Nacional de Vivienda de 8.000 (6.053
euros) a 15.000 dólares (11.349 euros). Esta medida queda
implementada hoy mismo.
El nuevo plan comprende cuatro modalidades de financiación
estatal. La primera está dirigida a las personas del ámbito
rural. En el campo una casa puede valer unos 3.500 dólares
(unos 2.600 euros), de los cuales un 60% tiene la posibilidad
de ser subvencionado por el Estado.
La segunda modalidad está dirigida a aquellos que quieren
comprar una vivienda cuyo coste oscile entre los 2.500 (1.891
euros) y los 5.000 dólares (3.783 euros). En este caso,
la financiación cubrirá el precio total de la casa
y el dueño deberá abonar entre 11 y 21 dólares
(entre ocho y 15 euros) durante 20 años.
El tercer plan está pensado para aquellos asalariados que
quieran acceder a una vivienda entre los 5.000 y los 8.000 dólares
(entre 3.783 y 6.53 euros), dependiendo de los ingresos que obtenga
el trabajador. Estas personas pagarán el crédito
a interés cero durante 20 años. Antes de estos ajustes,
sólo era posible obtener un crédito de 6.000 dólares
(4.539 euros).
Para aquellos que quieran obtener una vivienda de hasta 15.000
dólares, los créditos concedidos por el Estado tendrán
un interés del 3% y deberán ser abonados en dos
décadas.
Estas medidas están pensadas para ayudar a adquirir una
vivienda propia a aquellas personas que cobren un promedio de
3.000 bolivianos al mes (295 euros), que es lo que suele recibir
un trabajador de clase media en Bolivia.
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