El
Gobierno de Bolivia ha exigido a la compañía estatal
brasileña, Petrobras, cumplir con el abastecimiento de
gasóleo a los consumidores locales, después de pagar
la deuda que tenía con la operadora brasileña desde
hace un mes. Esta deuda obstaculizó el suministro del producto
los últimos días, algo que desde Bolivia calificaron
como “sabotaje”.
La petrolera, que en Bolivia tiene
una filial dedicada a la distribución de combustibles,
desestimó estas acusaciones de “sabotaje” alegando
que la escasez se había originado por las dificultades
del transporte en Brasil y Argentina, países de los cuales
se abastece al país andino.
El viceministro de Industrialización
y Comercialización del Ministerio de Hidrocarburos, William
Donaire, informó sobre la petición a Petrobras como
respuesta a las quejas suscitadas entre los sectores necesitados
de gasóleo y las regiones por la falta del carburante.
Donaire indicó que los bolivianos
se sentían desabastecidos por parte de Petrobras, porque
desde el 24 de mayo, cuando las partes firmaron un convenio para
la reanudación del suministro, debería haber comenzado
a importar la cantidad suficiente de diesel para surtir al mercado
local. El viceministro añadió que, tras el pago,
la firma de Brasil había reanudado las adquisiciones de
diesel y que en las próximas horas se restablecería
la entrega de los volúmenes requeridos por el mercado boliviano.
El Gobierno boliviano ha ratificado
que el aprovisionamiento de diesel correrá a cargo de YPFB
a partir del próximo mes de julio, según ordena
el decreto que dispuso la nacionalización de los hidrocarburos
el pasado 1 de mayo. Bolivia comenzará a recibir 200.000
barriles diarios de combustible diesel desde Venezuela a cambio
de soja, en cumplimiento de un convenio suscrito este año
por los presidentes Evo Morales y Hugo Chávez. |