Los
miembros del Congresos de EEUU que debaten la nueva ley de inmigración
han recibido 10.000 ladrillos por parte de los partidarios de
la construcción del muro en la frontera con México,
con el fin de reivindicar su posición ante tal fin. El
Senado aprobó la semana pasada un proyecto de ley sobre
inmigración que difiere en aspectos muy importantes con
el aprobado por la Cámara de Representantes el pasado mes
de diciembre.
La campaña de los ladrillos
se inició en abril, por lo que, desde entonces, sus promotores
han señalado que la idea es enfatizar los beneficios que
tendría un muro a lo largo de la frontera con México.
Los organizadores del "Proyecto Envíe un Ladrillo"
hicieron circular la idea de que los ciudadanos enviaran individualmente
ladrillos a los legisladores indecisos acerca de la construcción
de un muro.
A los remitentes se les alentó
a que agregaran una carta indicándoles a los legisladores
que cada ladrillo representaba un comienzo de la construcción
del muro en la frontera. El coste medio de la organización
por cada envío de ladrillo es de 11,95 dólares (9,29
euros).
La oficina de correos en
el Senado ha llegado a recibir en un día unos 2.000 ladrillos
empaquetados individualmente. Los empleados de la Oficina de Arquitecto
del Capitolio recogieron los ladrillos de la oficinas de los legisladores
y los han apilado en el área de carga para donarlos a un
grupo sin fines de lucro. |