Uruguay
y Costa Rica han presentado en la Organización Mundial
del Comercio (OMC) una propuesta conjunta cuyos criterios se basan
en solicitar que los países de economías pequeñas
y vulnerables reciban un tratamiento especial en las negociaciones
sobre apertura de mercados para bienes industriales (NAMA). Esta
iniciativa permitiría que los países que entren
en esa categoría obtengan condiciones más ventajosas
con respecto a las que tendrán las naciones consideradas
en desarrollo y las industrializadas.
Desde que comenzaron las negociaciones
en la Ronda de Desarrollo de Doha, lanzada en 2001, los países
miembros de la OMC acordaron que los que tenían las economías
vulnerables no tendrían que aplicar en toda su extensión
las rebajas arancelarias a los productos industriales. Una noción
similar es la que se aplica en las negociaciones sobre agricultura,
donde buscan una reducción general de las tasas de importación.
Este hecho está condicionado a que las naciones ricas eliminen
sus subsidios a las exportaciones y ayudas internas a sus productores.
A mediados del pasado mes de mayo,
un grupo de 18 países en vías desarrollo, entre
los que se incluyen Bolivia, la República Dominicana y
la mayoría de los centroamericanos, presentaron su propia
propuesta para ser considerados dentro de esa categoría
que ahora proponen Uruguay y Costa Rica.
Don Stephenson, presidente del
comité negociador de acceso a mercados para bienes industriales
y embajador de Canadá ante la OMC, ha asegurado que tendrá
listo para el próximo 19 de junio un documento sobre el
estado de estas peticiones, con el fin de que sea analizado por
los países miembros de la OMC hasta el 26 de junio. A partir
de ese día, el director general de la organización,
Pascal Lamy, convocará una reunión ministerial en
Ginebra (Suiza), cuyo objetivo será fijar las fórmulas
que ayuden a recortar los subsidios y los aranceles de productos
agrícolas e industriales a estos países. |