Según algunos expertos consultados, no parece que este relevo temporal del poder estuviera planeado. Para estos observadores, tampoco es descartable que el Comandante lo haya pensado muy rápido, pero el hecho de que haya cedido los tres principales poderes: Partido, Fuerzas Armadas y Gobierno (y por ese orden) además de sus proyectos mascota: educación (internacional y nacional), salud y energía, podría indicar que lo que busca es que se produzcan cambios, sin ser el propio Fidel el que los dirija.
Otros analistas creen que Raúl Castro es más pragmático que su hermano y no sería extraño que, poco a poco, y sobre todo en el ámbito de la economía se fuera abriendo el país. Y si Fidel no dice nada, es que esos cambios valen. Y el hecho de que el presidente siga vivo (que hasta que no se demuestre lo contrario es como está) daría a todo ese proceso estabilidad. Y ese es el punto importante de toda esta hipotética estrategia: transición con Fidel vivo, lo que imprime estabilidad al proceso.
Para ellos, las autoridades cubanas van a racionar la información como si estuvieran sentados sobre una yacimiento petrolífero y la información la divulgarán cuando quieran divulgarla. Y añaden que si se producen filtraciones, será porque no les importe que eso suceda. |