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El nuevo año ha comenzado con más
señales de endurecimiento en las condiciones de financiación.
Los créditos al consumo se han encarecido en los últimos
meses, según datos del Banco de España. Además,
las empresas europeas encuentran dificultades para financiarse.
Con las aguas de los mercados financieros todavía
revueltas, el tipo de interés medio cobrado en los créditos
al consumo se ha encarecido en la recta final de 2007. Concretamente,
según el Boletín Económico del Banco de España (BdE),
en noviembre se ha producido un repunte en estos préstamos
hasta alcanzar el 10,15% frente al 9,78% del mes anterior, en lo
que representa el segundo máximo del año. La media
de los tipos de interés en los créditos al consumo
se encontraba en el 9,17% en el mismo mes de 2006, lo que supone
casi un punto porcentual menos.
Esta no es la única consecuencia de la zozobra
de los mercados, ya que las empresas europeas están encontrando
cada vez más difícil el encontrar financiación:
un informe de la agencia Bloomberg afirma que las nuevas emisiones
de deuda corporativa en el Viejo Continente se han reducido en
un 54% frente a las registradas en el primer semestre de 2007.
Además, hoy se daban a conocer los datos del Euríbor (el tipo de interés interbancario de la zona del euro),
que se disparó en diciembre, con una media en el mes del
4,792%, lo que supone el máximo de este indicador que sirve de referencia para los créditos hipotecarios
desde el año 2000. Por tanto la hipoteca media se encarecerá
en 75 euros al mes o 900 al año.
Además del encarecimiento de los créditos
al consumo, el Banco de España señala que
durante noviembre y comienzos de diciembre de 2007 "se han vuelto a producir tensiones
en los mercados financieros".
El regulador monetario también recoge el
repunte de la inflación hasta el 4,1%, lo que el BdE achaca
a la mayor incidencia de la escasez de petróleo con respecto
a otros países de la Unión Europea, debido a la
dependencia de la economía española del crudo y
a que los impuestos indirectos son menores.
Construcción. El documento de la entidad
presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez
también alerta sobre la desaceleración del sector
de la construcción, que "se prolongará"
en los próximos meses. Según el BdE, numerosos datos del sector
demuestran una evolución negativa en noviembre de 2007,
mientras que los indicadores de carácter adelantado muestran
que la tendencia proseguirá en el futuro. La entidad hace
referencia al número de visados de viviendas nuevas, que
en septiembre continuó mostrando fuertes caídas.
El Banco de España atribuye en parte este descenso a la
entrada en vigor del Código Técnico de Edificación.
Por otro lado, tanto el turismo como la industria han logrado
leves recuperaciones en el último tramo de 2007.
Emisiones de deuda. Los resúmenes
de las cifras que suelen presentarse en los últimos días
del año sirven para poner de manifiesto la falta de confianza
de los inversores en las posibilidades de futuro de las empresas
europeas. Una circunstancia que supone un muy mal augurio para
los mercados financieros de cara al recién estrenado año.
La última pista sobre el asunto la aportó hace unos
días Bloomberg al señalar las dificultades de la
deuda corporativa. Según las cifras de esta agencia, en el segundo
semestre de este año, las nuevas emisiones de deuda corporativa
europea sumaron sólo 285.000 millones de euros, lo que supone un recorte
del 54% con respecto a los 616.000 millones del primer semestre.
Como resultado de ambos guarismos, la suma supone un retroceso
del 3% con respecto a 2006 y su primer descenso en un lustro.
El motivo de esta debilidad responde a la subida de los costes de financiación
por la mayor prima de riesgo. El tipo de interés promedio de la deuda corporativa se sitúa ahora con
un diferencial de 120 puntos básicos (1,20 puntos porcentuales) sobre los bonos de
deuda pública del mismo plazo, un número que también
supone un máximo de cinco años y que multiplica
por 2,35 los escasos 51 puntos básicos del primer trimestre
y por cinco el tipo medio exigido en los mercados hace sólo
dos años. El panorama empeora aún más en
el sector bancario, donde el diferencial está establecido
ahora en 128 puntos básicos.
Devastador informe. Y este no es el único
récord negativo que incluye el devastador informe presentado
por la agencia Bloomberg. Hay otro más: desde el pasado
mes de agosto, ninguna compañía europea cuyo rating está por debajo del "grado de inversión"
ha podido colocar una sola emisión de deuda. Y hay que
remontarse nueve años en el tiempo para encontrar una situación
similar.El hecho de que este papel esté denominado
en euros no le sirve de mucho a las empresas europeas. De hecho,
aunque las corporaciones estadounidenses también han tenido dificultades, lo cierto es que han conseguido colocar más
emisiones que sus competidores del Viejo Continente. En los últimos
seis meses de 2007, las emisiones de deuda corporativa estadounidense ascendió al equivalente a 379.000 millones de euros, sólo un 28% menos que
en el primer semestre.
Fin de fiesta. La crisis de los mercados
de crédito podría acabar con la fiesta de compraventas
de empresas, impulsada en los últimos años por el
dinamismo del capital privado, la abundante liquidez y la flexibilidad
de las condiciones concedidas por los bancos. La disminución
en la demanda de deuda corporativa por parte de los inversores
ha provocado que las entidades financieras se encuentren con muchas
dificultades para colocar esta deuda en el mercado. |