La nueva moneda de Venezuela, el “bolívar fuerte" (B. F) comenzó a circular ayer con el comienzo del nuevo año. La flamante divisa equivale a un millar de los antiguos bolívares, es decir, 100.000 bolívares ‘viejos' equivalen a 100 Bs. F. Ambas monedas convivirán durante al menos medio año. El tipo de cambio oficial es de 2,15 Bs. F. por dólar (3,13 Bs. F por euro al cambio actual).
"La idea es mejorar las transacciones financieras, bancarias, comerciales e incluso de comercio exterior, y a su vez prepararnos para el ingreso de nuestro país en el Mercosur", explicó el ministro venezolano de Finanzas, Rodrigo Cabezas, según informa AFP.
La llamada "reconversión monetaria" ocasionó la interrupción de pagos electrónicos durante dos días, y largas filas en los cajeros automáticos ante la imposibilidad de retirar dinero hasta hoy miércoles para que los bancos adecúen sus soportes informáticos.
La implantación de la medida no hizo cundir el pánico, aunque muchos temen una nueva ola inflacionista y una devaluación sobre el mercado negro, donde el dólar se cambia hasta tres veces más, informa la misma fuente.
Cuando el ministro de Finanzas presentó el proyecto del bolívar fuerte en agosto de 2006, aseguró que la nueva divisa nacería con una inflación mínima, algo que no se cumplirá ya que 2007 cerrará con un incremento de los precios de consumo del orden del 20%. Y lo que es peor, las previsiones de distintos bancos de inversión y consultoras especializadas apuntan a que la inflación de 2008 será incluso superior a la del año pasado.
El Gobierno de Hugo Chávez por el momento descarta llevar a cabo una devaluación, según publica el diario El Universal, aunque las importaciones está creciendo a un ritmo superior a al ingreso de divisas. |