Las
organizaciones campesinas mexicanas han formado una cadena humana
en la frontera de México con EEUU para protestar contra
liberalización del comercio de maíz, frijol y azúcar
entre México, EEUU y Canadá, establecida en el Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan).
El polémico capítulo agrícola
del Tlcan, firmado en 1994, entró en vigor ayer, 1 de enero, y elimina los aranceles de más de 1.100
productos agrarios de los tres países signatarios.
La protesta campesina ha comenzado hoy en el puente
fronterizo que une las ciudades de Juárez (México)
y El Paso (EEUU) y 200 campesinos han bloqueado dos de los cuatro
carriles por donde circulan los vehículos, según
ha informado Víctor Quintana, asesor de la organización
Frente Democrático Campesino de México (FDC).
Desde hace aproximadamente seis meses, el FDC inició
la campaña "Sin maíz no hay país, sin
frijol tampoco" para denunciar que, debido a la entrada del
capítulo agrario del Tlcan, los campesinos mexicanos van
a ir a la quiebra. Además, piden que se renegocie el tratado
acogiéndose a las reglas de la Organización Mundial
del Comercio (OMC) en la cuestión de los productos considerados
básicos y estratégicos. |