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Los tres primeros meses de 2006
han sido aceptables para la renta variable estadounidenses. Especialmente
para el decaído índice Nasdaq Composite, el más
perjudicado por el estallido de la burbuja tecnológica
en el año 2000. Ahora quizá consiga dejarlo atrás.
Eso es lo que, según
algunos analistas, podría indicar la cifra de revalorización
registrada por este mercado en el primer trimestre de este año:
un 6,1%, el mejor número trimestral desde 2000. Un guarismo
que palidece ante las revalorizaciones alcanzadas por las grandes
bolsas europeas en el periodo (la española, por ejemplo,
obtuvo un 12,8% en términos de dólar), pero que
ha dado paso a la esperanza.
Lo mismo que la ganancia del
3,7% del S&P 500, quizá el índice que mejor
refleja la evolución de la renta variable estadounidense
por la gran cantidad de compañías incluidas en él.
En este caso, el hecho de que el incremento de la rentabilidad
en el trimestre sea el más elevado desde 1999, tiene aún
más peso psicológico sobre los brokers estadounidenses.
Mucho más que el del Dow Jones que ha acumulado también
un 3,7% de revalorización entre enero y marzo de 2006,
pero que sólo marca récord desde 2002.
En los próximos tres
meses será el momento de descubrir si la tendencia se mantiene
o no. Quizá lo haga, pero el rebote puede ser engañoso.
Sobre todo por el protagonismo que han tomado en este trimestre
los blue chips y la probabilidad, más que cierta
según los expertos, de que esta tendencia se mantenga.
Títulos como Caterpillar (+24,3% en el trimestre) o Disney
(+15%) tienen un fuerte potencial de revalorización y muy
poco riesgo.
Entre otros motivos, porque
son empresas tradicionales que cuidan la retribución al
inversor y son generosas con los dividendos y las recompras. La
burbuja, pues, quizá quede atrás, pero las aventuras
aún tardarán en volver.
Fondos. Los fondos de
inversión tradicionales han vuelto a la renta variable
y apuesta por los blue chips. Las grandes están
ahora en unos per (relación precio-beneficio) 17 o 18,
cerca de la mitad del que marcan las small caps. Es
el momento de comprar.
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