La reunión que el presidente de México, Vicente Fox, y su homólogo estadounidense, George Bush, celebraron en Cancún (México) la semana pasada, parece haber concluido sin una solución aparente para los seis millones de mexicanos que residen en condiciones ilegales en el gigante norteamericano.
Durante el encuentro, en el
que también estuvo presente el primer ministro de Canadá,
Stephen Harper, Bush se mostró partidario de que el Legislativo
estadounidense apruebe una reforma migratoria que contemple un
plan de trabajo temporal para los ciudadanos indocumentados y
Fox de endurecer los controles fronterios. Sin embargo, ambos
mandatarios coincideron en que la solución está
ahora en manos del Congreso de EEUU y que no era por tanto, un
asunto que pudiesen seguir negociando.
Mientras, el Senado de EEUU
retomará hoy las negociaciones del proyecto de ley con
el objetivo de poder adoptar una posición común
antes del 7 abril. Los legisladores discutirán la enmienda
aprobada por la Comisión Judicial de la Cámara Alta,
que incluye un permiso de trabajo para los ciudadanos ilegales.
De aprobarse finalmente esta modificación, el texto tendría
que volver al Congreso, cuya versión ratificada el pasado
mes de diciembre rechazaba esta posibilidad.
Sin embargo, según fuentes
consultadas por Americaeconomica.com se espera que esta
semana varios senadores presenten sus propias propuestas en torno
al proyecto de ley migratorio. En este sentido, el legislador
republicano Bill Frist, expondrá una reforma en la que
se endurecen las medidas contra los ciudadanos ilegales y se aboga
por la exclusión del programa de trabajadores temporales.
Provocación.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó
la cumbre trilateral de provocación para su Gobierno. Según
declaró en su programa 'Aló Presidente', Chávez
considera que Washington aprovechó el encuentro para extender
su campaña contraria a la revolución bolivariana.
Al margen de las acusaciones
de la Administración venezolana, Fox y Bush no volverán
a reunirse como presidentes de sus respectivos países.
El mandatario mexicano abandonará el liderazgo del Ejecutivo
tras las elecciones generales del próximo 2 de julio, mientras
que el actual inquilino de la Casa Blanca concluye su mandato
el próximo 2008.
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