El primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, ha lamentado que no se haya incluido a EEUU en la 'lista negra' de los paraísos fiscales que la OCDE ha hecho pública después de la reunión del G-20. No ha sido el único que ha protestado, ya que Suiza también ha expresado su descontento. "Necesitamos una lista, y se debe incluir fundamentalmente y sobre todo a Delaware, Wyoming y otros estados de Estados Unidos, así como a otras jurisdicciones no cooperantes, pero no creo que haya un espacio para los estados miembros europeos", afirmó Juncker.
Con estas afirmaciones, Juncker excluía a sus aliados británicos, cuyos territorios de Gibraltar o las Islas del Canal, son considerados como paraísos fiscales. El mandatario ha argumentado esta exclusión de países pertenecientes a la UE al afirmar que la que los países que la integran han adoptado los pasos necesarios para luchar contra los paraísos fiscales. El primer ministro luxemburgués también reiteró la negativa de los líderes europeos al lanzamiento de nuevos paquetes de estímulo económico, en contra de las demandas de EEUU y el FMI. En cuanto a Suiza, el Gobierno del país ha deplorado la decisión de ser incluido en la lista de la OCDE y ha pedido que se revise el método para medir este asunto.
Otros de los damnificados por la reunión del G20, los hedge funds, también han expresado su descontento con las conclusiones. Andrew Baker, máximo responsable del hedge fund Alternative Investment Management Association, de Londres, le ha dicho a Bloomberg que los planes de los líderes mundiales convertirán a los hedge funds en el "chivo expiatorio". Los países del G-20 se comprometieron a que el renovado Consejo de Estabilidad Financiera supervisara la actividad de los hedge funds en todo el mundo para conseguir más transparencia.
12 billones de dólares. Los organismos internacionales calculan que puede haber entre siete y 12 billones de dólares en paraísos fiscales, lo que supone el 13% del Producto Interior Bruto de todo el mundo. |