El Ejecutivo de Bolivia ha decidido nacionalizar
sus yacimientos de hidrocarburos, algo que podría perjudicar
al mercado energético mundial, según afirman funcionarios
de la Unión Europea (UE). Aunque las naciones que conforman
el bloque europeo no importan grandes partidas de gas boliviano,
el portavoz de la UE, el español Ferrán Tarradellas,
aseguró que la medida puede tener un impacto negativo en
los mercados, sometidos en la actualidad a considerables presiones
debido a los precios del petróleo.
La Comisión Europea asegura
estar preocupada por la medida y afirma que estudiará el
impacto que la nacionalización provocará tanto en
la economía boliviana como en los inversores extranjeros
presentes en el país. Bolivia posee los segundos depósitos
de gas natural más importantes de América Latina,
tras Venezuela.
Evo Morales, presidente de Bolivia,
ha pedido a las empresas extranjeras que entreguen de inmediato
el control de sus explotaciones a la operadora estatal Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Además,
la producción de estas compañías foráneas,
una vez en manos de YPFB, será transformada y vendida a
terceros.
El presidente de turno de la UE,
el austriaco Johannes Laitenberger, mostró su malestar
al afirmar que Bolivia debería haber consultado esta decisión
a la Comisión, ya que en este país opera una amplia
lista de firmas petroleras europeas, tales como la hispano-argentina
Repsol YPF, las británicas BP PLC, BG Group PLC y la francesa
Total. Asimismo, abre la puerta al diálogo con Evo Morales.
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