El grupo estadounidense de capital riesgo Carlyle ha decidido recortar el volumen de acciones de su próxima OPV desde la banda inicial de 20 a 22 dólares por acción hasta los 19 dólares. La compañía confirma esta decisión de reducir a 173.200 acciones los 15,8 millones que en un principio iban a salir a Bolsa ante los problemas que presenta uno de sus fondos apalancados en activos de hipotecarias de alto riesgo, que gestionaba en torno a 600 millones de dólares. La noticia se produce después del colapso de dos fondos apalancados en este tipo de activos de la gestora Bear Stears convulsionara al sector la semana pasada.
'Viento de Cara'.
Según el director de la firma, John Stomber, se han visto obligados tanto a recortar el precio de los títulos como el número de títulos ofrecidos porque se enfrentan a ‘vientos de cara’ en el mercado. Y no es para menos, ya que las firmas de capital riesgo no viven su mejor momento. La tramitación en el Congreso de la llamada ‘Ley Blackstone’, que podría triplicar la factura fiscal de los hedge, se une a la fuerte volatilidad de la renta variable. El cambio de posicionamiento de Carlyle se da justo tras la evolución decepcionante de los títulos de Blackstone, que cotiza actualmente por debajo del precios de su OPV.
|