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La prórroga de la licitación
del crudo que extraía la compañía Occidental
Petroleum (Oxy) ha generado una crisis en Ecuador, en la que el
Gobierno de Alfredo Palacio ha sido acusado de falta de transparencia
y corrupción. Desde el rechazo a las ofertas de la petrolera
estatal venezolana Pdvsa hasta la cancelación a última
hora de la licitación, los indicios apuntan a un presunto
plan del Gobierno ecuatoriano para favorecer a una empresa extranjera
a cambio de dinero.
El diputado Carlos González
suministró a la Fiscalía la grabación de
una supuesta llamada de Palacio en la que solicita a la dirección
de Petroecuador la suspensión a última hora de la
venta por licitación, alegando razones éticas.
Apoyada en esa evidencia, la jefa
subrogante del organismo, Cecilia Armas, anunció una investigación,
mientras el Gobierno defiende a capa y espada la transparencia
de su decisión. Petroecuador asegura que el aplazamiento
de la subasta pública se debió a la falta de oferentes
estatales, lo que destapó una olla de rumores sobre la
posible corrupción dentro de la petrolera y un supuesto
plan del Gobierno para favorecer a una compañía
extranjera a cambio de dinero.
Para intentar resolver la crisis,
Alfredo Palacio destituyó a los cinco miembros del Consejo
Directivo de Petroecuador el pasado lunes y nombró a Galo
Chiriboga, hasta entonces ministro de Trabajo, como nuevo presidente
de la empresa estatal, el quinto que asume el cargo en un año.
La apertura de las ofertas se efectuará
mañana viernes tras haber sido prorrogada la semana pasada.
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