Varios empresarios de las comunidades españolas de Valencia y País Vasco, junto a otros franceses, se han embarcado en la construcción de un complejo turístico sobre el mar en el municipio panameño de Veracruz. El complejo costará unos 974 millones de euros.
Panamarina Pacific, nombre con que se ha bautizado la iniciativa, es un consorcio formado por empresarios franceses, vascos y valencianos. Entre ellos figuran el inversor francés Robert Bataouche, con intereses en el puerto Luis Campomanes de Altea, el Grupo Ballester, promotores inmobiliarios de Valencia y Castellón e industriales siderometalúrgicos del País Vasco. El empresario alicantino Carlos Llamas, máximo accionista del grupo importador y exportador Eurogroup Company, preside el consorcio.
El proyecto, que constituye una verdadera ciudad sobre el mar, incluye 231 edificios, 2.000 amarres, puntos de atraque para cruceros y más de 200 parcelas para la construcción de villas.
El proyecto urbanístico está pendiente de aprobación por las autoridades de Panamá. Pensado para ser ubicado sobre una superficie de cuatro millones de metros cuadrados, la legislación del país centroamericano contempla la necesidad de un contrato-ley para poder acometer el macrocomplejo, es decir, la aprobación de una ley exclusiva para su desarrollo que todavía no se ha producido. |