Según los últimos datos ofrecidos por la prestigiosa
firma de analistas financieros Standard & Poor's, las 500
empresas que figuran en su índice bursátil -que
son también las 500 que más beneficios producen
en EEUU- están incrementando sus recompras de acciones.
Tal y como muestran los analistas de S&P, esta es también la tónica general
que se respira en la mayor parte de las empresas estadounidenses.
Los datos ofrecidos muestran que las compañías se
han gastado en su conjunto 100.000 millones de dólares
recomprando sus propias acciones, lo que supone un incremento
del 21,95% con respecto al año pasado, cuando se invirtió
alrededor de 82.000 millones de dólares.
Esta maniobra la llevan a cabo
las compañías que, de un modo u otro, no se fían
demasiado del mercado y prefieren comprar sus propias acciones
para incrementar el valor de la empresa en los mercados, pues
cuantas más acciones propias compren,
más sube el precio. Además de que,
a través de estas operaciones, también se consigue
retribuir a sus propios accionistas, comprándoles sus acciones.
Esta política conservadora
de las empresas norteamericanas ha sido la causa, según
varios expertos, de que se haya experimentado un menor crecimiento
de los beneficios empresariales en EEUU en este segundo trimestre
de 2006.
|