El índice de Precios de Consumo de Chile (IPC) ha crecido en agosto un 4,4% en tasa interanual, lo que desborda las previsiones más pesimistas. El objetivo del Gobierno de Michelle Bachelet es acabar el año en un rango de inflación de entre el 2% y el 4%.
Agosto ha resultado ser un mes muy inflacionista, con un crecimiento del IPC del 1,1%, frente al 0,8% estimado por los expertos. En julio, los precios de consumo también subieron un 1,1% y la inflación acumulada en los ocho primeros meses del año se sitúa en el 5%.
La inflación del mes pasado se debió en buena medida al encarecimiento de los alimentos (+13% interanual) debido al frío invierno que se está viviendo en el Cono Sur y que ha arruinado grandes extensiones de terreno en Chile.
El IPC de agosto ha sido el peor desde 1995 y la inflación subyacente del mes pasado fue del 0,8% (4,2% en los últimos 12 meses).
La Bolsa de Santiago reaccionó a la noticia con leves descensos ayer y su índice IPSA cerró con una baja del 0,04% hasta 3.326,57 puntos. En la sesión de hoy el mercado de valores chileno perdía a media sesión un 1,51% hasta 3.274,25, en línea que los descensos generalizados de los mercados bursátiles internacionales.
El año pasado, la inflación de Chile fue del 2,6%.
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