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Carlos Villegas, ministro de Hidrocarburos de Bolivia, y Eric Solheim, ministro noruego de Desarrollo, han firmado un acuerdo de cooperación en el sector energético que pretende fomentar el intercambio de experiencias, tecnología y asistencia para el desarrollo del sector petrolero en Bolivia, según ha informado la agencia de noticias EFE .
La llegada de Noruega al sector petrolero boliviano puede ser el revulsivo para la producción que el Gobierno de Evo Morales busca en estos momentos en los que, según algunos informes de consultoras privadas, la extracción de gas y petróleo en el país puede ser insuficiente este año para cumplir los compromisos adquiridos con sus clientes internacionales, sobre todo Argentina, y asegurar el abastecimiento de su propio mercado interno.
Las compañías noruegas tienen una gran experiencia en el negocio, de hecho en este país se encuentra, según algunos estudios, el 50% de las reservas de petróleo y gas de Europa.
Todo parece indicar que la empresa noruega que empezará a trabajar en Bolivia será Nork Hydro. Esta compañía tiene ya cierta presencia en Latinoamérica, de momento casi testimonial, y cuenta con buenas relaciones políticas establecidas en países del entorno ideológico cercano a Morales, como Cuba o Venezuela, y además mantiene una colaboración de más de un año con las otras dos grandes petroleras internacionales de Bolivia: Repsol YPF y Petrobras.
En Brasil, la hispano-argentina Repsol YPF, la brasileña Petrobas y Nork Hydro se han adjudicado la concesión de tres bloques para la exploración y producción de crudo y gas en la cuenca de Santos. Además, en Cuba, junto con la petrolera india Oil and Natural Gas y la española Repsol YPF, Norsk Hydro trabaja en la prospección y extracción de petróleo y gas.
Bolivia es la segunda reserva de energía más importante de Sudamérica y dentro de su territorio opera una docena de petroleras transnacionales. De hecho, la semana pasada se ha sabido que el país comprará más de 57.000 metros cúbicos de diésel por mes a media docena de compañías petroleras -entre argentinas, venezolanas, españolas, holandesas y chilenas- para paliar la aguda escasez que afecta al este y oeste del país, según anunció el Gobierno.
La posible llegada de Norsk Hydro podría completarse la semana que viene con otra excelente noticia: la reanudación de las inversiones de Petrobras en Bolivia. La semana pasada las autoridades bolivianas comenzaron a negociar con la petrolera; su objetivo es que la compañía considere reanudar sus inversiones en Bolivia, y por lo que parece esas conversaciones deben estar a punto de llegar a buen puerto. |