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Todavía se pueden conseguir entradas
para la final del Mundial de Alemania. A pesar de que están
agotadas hace meses, se pueden adquirir mediante pujas en portales
de Internet como Ebay o Ticketcity.com.
Los precios dependen del número de pujadores y oscilan
entre los 1.574 euros para las entradas más baratas y los
5.511 euros para las mejores localidades. Un 560% y 1.980% más
que el precio oficial de las entradas más caras, que ronda
los 353 euros. Estos precios no incluyen ni el vuelo ni el alojamiento.
En los partidos de semifinales, concretamente en el partido Italia-Alemania,
se vendieron entradas en reventa por unos 1.100 euros. Mientras,
para el partido de la primera fase entre Portugal e Irán,
la cifra fue de 354 euros, según datos de la firma online RazorGator, en línea con el precio en taquilla. En otro
portal, Ticketcity.com, las entradas para el partido de cuartos
entre Brasil y Francia se vendieron por 2.362 euros las más
baratas y 7.874 euros las mejores localidades.
Aunque las leyes alemanas no contemplan la prohibición
de la reventa de entradas por un precio mayor al oficial, los
organizadores del mundial han querido restringir la reventa de
las mismas. Para ello decidieron implantar un chip a las entradas
con el nombre de su comprador original que deberá presentar
su número de pasaporte o algún otro tipo de documentación
para acceder al estadio. De esta manera, algún comprador
de reventa corre el riesgo de quedarse fuera del estadio. Aunque
parece difícil. Los trabajadores que se encargan de supervisar
las entradas no tienen capacidad para hacerlo correctamente
ante la avalancha de espectadores que se produce antes de los partidos. |