Coincidiendo con las previsiones del mercado, el Banco Central de Brasil (BC) redujo ayer en 0,25 puntos el tipo de interés de referencia, la tasa Selic, que queda en el 11,25%. Se trata del decimoctavo descenso consecutivo que instrumenta el Comité de Política Monetaria del BC (Copom), con lo que la tasa Selic queda en su cota más baja de la historia. La decisión de los siete directores que componen el Copom se adoptó por unanimidad.
La Bolsa de Sao Paulo no reaccionó a la noticia ya que, aparte de estar descontada por los inversores, el mercado se vio arrastrado por el mal comportamiento de Wall Street. El índice Bovespa bajó un 1,5% hasta 54.407,83 puntos después de que en la sesión del martes la Bolsa de Sao Paulo marcara un máximo de seis semanas a 55.250,47 puntos.
Por su parte, la divisa brasileña se depreció ayer un 1,02%, hasta 1,96 reales por dólar, y se completó una sucesión de 17 sesiones consecutivas sin que el Banco Central interviniera en el mercado para comprar dólares. Algunos analistas consideran que el BC no adquirirá más dólares hasta que el real se aprecie por debajo de las 1,9 unidades en su cruce con el dólar.
Los descensos bursátiles se generalizaron ayer en América Latina. La Bolsa de México cedió un 0,4%, las de Buenos Aires y Caracas bajaron un 0,34% cada una, la Bolsa de Colombia perdió un 0,56%, mientras que la de Lima, la más revalorizada de la región en lo que va de año (más del 55%) fue también la que más cayó ayer: un 2,5%.
El voto unánime del Copom deja abierta la posibilidad de nuevos descensos en los tipos de interés, algo que se comprobará en la próxima reunión del 16 y 17 de octubre. Lo que está claro es que el BC muestra cautela sobre la evolución de la inflación brasileña y el recorte de 25 puntos básicos (0,25 puntos porcentuales) es sensiblemente inferior a las dos rebajas de medio punto aplicadas en sendas reuniones anteriores del Copom.
La tendencia bajista del precio del dinero en Brasil se inició en septiembre de 2005, cuando la tasa Selic se encontraba en el 19,75%.
La encuesta semanal del BC refleja que el mercado anticipa una inflación en Brasil para este año del 3,92%, seis centésimas más que una semana antes. Aún así, esas previsiones se sitúan muy por debajo de la meta oficial del Gobierno de Lula: el 4,5%.
Ese mismo sondeo arroja un crecimiento estimado del PIB para este año del 4,7%, cuatro centésimas más que las estimaciones de la semana precedente. |