La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha presentado un informe en Washingnton en el que muestra su preocupación por la incapacidad que muestran los sistemas judiciales en la defensa de las mujeres víctimas de violencia en los países del continente americano, así como por el patrón de impunidad que se observa en la mayor parte de los casos de violencia contra las mujeres.
Según la CIDH, en muchas ocasiones las víctimas deben enfrentarse a la discriminación y al maltrato por parte de los funcionarios del Estado. Además, en el caso de las mujeres afrontan que los hechos que denuncian no sean investigados, lo que crea desconfianza en la justicia. En multitud de ocasiones, las mujeres víctimas de agresiones mortales habían reclamado previamente protección al Estado.
Por otra parte, el documento pone de manifiesto la falta de unidades especiales en las fiscalías, los tribunales y la policía capaces de abordar temas de violencia. Otro obstáculo es la ausencia de instancias judiciales en zonas rurales, pobres o marginadas y la falta de abogados de oficio para las mujeres de pocos recursos. Si además la víctima es afrodescendiente o indígena, debe unir a sus problemas la discriminación por parte de las diferentes instancias del Estado.
Entre las recomendaciones que la CIDH hace para superar estos problemas, se encuentra el diseño de una política estatal integral y coordinada, respaldada con recursos públicos que garanticen un acceso pleno a la protección judicial por parte de las víctimas de violencia, el fortalecimiento de la capacidad institucional para combatir la inpunidad a través de la investigación, sanción y reparación y la adopción de programas públicosdestinados a reestructurar los estereotipos sobre el papel de las mujeres en la sociedad. |