El
conflicto de las papeleras, por el que Argentina solicita un estudio
de impacto medioambiental de dos fábricas de celulosa en
territorio uruguayo -de la empresa española Ence y la finlandesa
Botnia-, ha llegado al tribunal de La Haya. Los gobiernos de ambos
países deberán realizar sus primeras presentaciones
en las audiencias que se realizarán este jueves y el viernes
en la Corte Internacional de Justicia de La Haya para defender
sus posturas la polémica batalla de dos naciones que históricamente
han mantenido cordiales relaciones.
El presidente argentino, Néstor
Kirchner, afirma que, pese a su aprecio al pueblo uruguayo, ha
de estar al lado de Entre Ríos y de Gualeguaychú,
localidades a orillas del río Uruguay y que se han alzado
en rechazo a la construcción de las papeleras porque aseguran
que tendrá efectos contaminantes.
Asimismo, Kirchner aseguró
que no le importa que haya analistas que digan que Argentina es
intolerante, porque considera que los argentinos tienen que "defender
su tierra, abrazar a la bandera y a la patria". Así
se expreso el presidente argentino durante un acto en el que inauguró
obras de defensa sobre las costas del río Uruguay, cuya
soberanía comparten los dos países.
El gobernador
de Entre Ríos, Jorge Busti, dijo que las audiencias serán
determinantes porque la forma y el modo como se hagan los alegatos
van a ser fundamentales en el proceso. El Gobierno de Argentina
pidió que se suspendan las obras en las plantas hasta que
se determine el potencial contaminante de las mismas.
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