|
Los intercambios comerciales entre El Salvador y
México han crecido a un ritmo del 15% anual en los últimos
tres años, según Mauricio Echeverría, gerente
de mercado de la Vicepresidencia de El Salvador, pero se resisten
a despegar por las trabas burocráticas en la frontera y
por la corrupción en ciertos sectores de las autoridades.
En una entrevista en la ciudad
de Chiapas (México), dónde Echeverría se desplazó con motivo de una
reunión entre empresarios salvadoreños e inversores
mexicanos (el primer encuentro celebrado en los últimos
dos años), el funcionario centroamericano afirmó
que, aunque la tendencia entre México y El Salvador es
reducir los trámites en la frontera, éstos aún
son lentos y ocasionan problemas a las importaciones y exportaciones.
También indicó que los actos de corrupción
en territorio mexicano tienden a encarecer los productos en el
mercado, generando malestar entre los empresarios, lo que deteriora
las relaciones comerciales entre ambos países.
Por otro lado, Echeverría
declaró que otro de los grandes obstáculos que está
interfiriendo en el desarrollo comercial de los países centroamericanos
involucrados en el Tratado de Libre Comercio (TLC) con México
son los problemas de inseguridad que han traspasado las fronteras.
Sin embargo, aprovechó para
declarar que hay inversores mexicanos que han copado los mercados
de Centroamérica, incluido el de El Salvador, como las
empresas Jumex, del Valle y Lala, que rápidamente se han
posicionado en las preferencias de los consumidores centroamericanos.
Por este motivo, unido a que el
sur de México tiene características muy similares
a las costumbres de consumo de los países centroamericanos
y a sus canales de distribución, ese grupo de empresarios del itsmo decidió viajar a México
con el objetivo de buscar distribuidores, proveedores y socios
comerciales.
Además, según Echeverría,
aunque parezca que el paso de la tormenta Stan por países
de Centroamérica y México sólo ha producido
desastres y crisis económica, para muchos inversores industriales este fenómeno representa una oportunidad
de crecimiento empresarial. Los bajos aranceles, y las cortas
distancias (por ejemplo, entre El Salvador y la zona afectada
de Chiapas hay menor recorrido que entre esta última y
Ciudad de México), les permiten ofrecer los materiales
necesarios para la reconstrucción a precios más
baratos.
Actualmente, El Salvador está
exportando a Chiapas alrededor de 20 millones de dólares
(15,5 millones de euros) en materiales de construcción
y herramientas para el campo.
|