| "Si
pudiera decretar un crecimiento del 7% haría la medida", afirmó
ayer el reelecto presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien
añadió que si estuviera en sus manos, decretaría el crecimiento
económico en su país. "Pero
no creo en la magia (…) creo en la seriedad, incluso porque el crecimiento
que queremos para Brasil no se dará en un mandato presidencial. Es necesario
que pensemos en (términos de) una generación", agregó
un Lula que ya ha empezado los primeros contactos para conformar su nuevo gabinete
que comenzará a trabajar en enero del próximo año. El
crecimiento económico es uno de los pilares más importantes de la
política de Lula, y uno de los puntos más criticados por sus contrincantes
durante la campaña electoral pasada. El sector industrial y agrícola
brasileño ha reclamado duramente al gobierno de Lula más apoyos,
debido al lento crecimiento de la economía del país. La
economía más grande de toda Latinoamérica apenas creció
un 2,3% en 2005, menos de la mitad del 4,9% del 2004. Después
de las once reducciones que ha llevado a cabo el gobierno brasileño desde
fines del año pasado, la tasa de interés de referencia del mercado
en Brasil se ubica actualmente en 13,75%, una de las más altas en el mundo. Lula
tiene ahora ante sí un nuevo reto económico, y ha prometido que
su gabinete trabajará para alcanzar en 2007 un crecimiento de mínimo
5%. Asimismo el líder brasileño aprovechó su primer discurso
oficial como presidente electo para criticar al sector privado, y recordarles
que fue objeto de duras críticas de los candidatos rivales, que aseguraban
que las políticas económicas del mandatario beneficiaban más
a la banca que a los sectores pobres del país. En
el transcurso de la campaña Lula comentó que “fui obligado
a defender a los bancos. Mis adversarios criticaban a los bancos y ustedes votaban
por ellos y no por mí". Además
del tema económico, Lula se ha puesto como principal tarea rectificar aquellos
errores que afirmó haber cometido en el 2002. Así pues el líder
brasileño quiere reducir el espacio que ha tenido el Partido de los Trabajadores
(el PT, el mismo que él fundara), porque esta campaña estuvo teñida
por la polémica que desató la compra por parte de algunos afiliados
del PT de documentos que inculpaban de numerosos delitos a los candidatos rivales. En
diciembre de 2002, 19 de los 33 ministros del gobierno de Lula eran afiliados
al PT. De los 19, 8 habían sido derrotados en las elecciones estatales.
Ahora Lula pretende ampliar el espacio del Partido de Movimiento Democrático
Brasileño (PMDB), uno de los mayores partidos brasileños, con una
orientación de centro, y que cuenta con una importante representación
en todo el territorio nacional. Actualmente este partido tiene tres carteras.
|