El Gobierno argentino quiere atajar la carestía de la gasolina en los surtidores del país provocada por el déficit de carburante y la subida a máximos del barril de crudo en su cotización internacional. El Ejecutivo de Cristina Fernández de Kirchner ha prohibido a Repsol YPF y a todas las petroleras exportar combustibles líquidos (gasolina y gasóleo) y ordenó que los precios de estos productos vuelvan a sus cifras del pasado 31 de octubre.
Para tomar esta decisión, la Secretaría de Comercio Interior, dirigida por Guillermo Moreno, se ha basado en la ley de abastecimiento, con el argumento de que las petroleras privilegian la exportación y no están satisfaciendo debidamente la demanda local.
Moreno se reunió ayer con representantes de la compañía hispano-argentina Repsol YPF y del resto de petroleras que operan en el país andino y les anticipó que la decisión estaba tomada. Actualmente, las petroleras deben pedir permiso a la Secretaría de Energía para poder exportar. Para cerrar el grifo de las exportaciones, el Gobierno argentino no tomará ninguna resolución, sino que dejará de dar estos permisos.
Fuentes de la compañía presidida por Antonio Brufau, en declaraciones a Americaecomica.com, dijeron que esta medida es demasiado “radical” y que todavía están analizando la situación. Además, no descartan que la prohibición no llegue a producirse. “Lo que hoy es negro mañana puede ser gris”, aseguraron. Otras fuentes empresariales señalan que uno de los principales problemas del sector energético en Argentina es la escasez de inversiones en generación eléctrica que se arrastra desde hace muchos años.
En noviembre pasado, el Gobierno argentino aumentó del 5% al 35% el impuesto aplicado a la exportación de naftas y del 45% al 60% en el caso del crudo, medida que justificó ante la presión ejercida por el alza en el precio internacional del barril de crudo, cercano a los 100 dólares.
Inversiones en España. Repsol YPF invertirá 3.262 millones de euros en ampliar su refinería de Cartagena, con lo que acometerá la mayor inversión de este tipo hasta el momento en España, anunció hoy la petrolera hispano argentina en un comunicado.
La compañía ha explicado que las inversiones permitirán duplicar la capacidad de la instalación hasta los 11 millones de toneladas al año, cantidad equivalente a 220.000 barriles al día.
El proyecto, cuya puesta en marcha está prevista para 2011, dará empleo a más de 6.000 personas durante la construcción y generará cerca de 700 puestos de trabajo una vez entre en operación. Según la petrolera hispano-argentina, con la puesta en marcha de las nuevas unidades, la refinería de Cartagena “se convertirá en una de las más modernas y con mayor capacidad de conversión del mundo y maximizará la producción de combustibles limpios para el transporte. Además, una vez realizada la inversión prevista, más del 50% de las producción del complejo se destinará a destilados medios, fundamentalmente gasóleos, lo que contribuirá a reducir, según la compañía, el creciente déficit de estos productos en España.
La inversión aprobada hoy por el consejo de administración de Repsol se enmarca dentro de su estrategia de refino, que tiene entre sus objetivos aumentar la capacidad de destilación y de conversión de petróleo en España.
Por otra parte, Repsol YPF ha acordado pagar a sus accionistas un dividendo bruto a cuenta del ejercicio de 2007 de 0,50 euros por acción a partir del próximo 15 de enero, según informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El pago supondrá para la compañía un desembolso total de 610 millones de euros.
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