Aníbal
Ibarra, ex jefe del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, fue
destituido ayer por una comisión compuesta por quince diputados
políticos de diferentes partidos. Ibarra fue acusado de
falta de previsión en el control de locales y discotecas,
que dio lugar a la tragedia de Cromañón en diciembre
del 2004, en donde fallecieron 194 personas tras el incendio de
una discoteca.
Finalmente, y tras un año
de debates y juicios, ayer la resolución designó
a Aníbal Ibarra como culpable y le destituyó de
su cargo. Ibarra declaró, después de conocer la
sentencia, que recurrirá.
La legislatura ha decidido esta
sentencia tras analizar cómo sucedieron los hechos. En
el año 2003, Ibarra declaró que había un
“focazo de corrupción” en el área de
inspecciones de locales. A raíz de este problema, el entonces
jefe del Gobierno afirmó que él, personalmente,
se pondría manos a la obra para solucionar esta irregularidad.
Tras estas declaraciones, y sin resolver el problema - pues seguían
llegando informes de fallos en las instalaciones - en diciembre
del 2004 sucedió la tragedia.
Ante los ataques a los que se
vio sometido el político, perteneciente al partido de Néstor
Kirchner, presidente de Argentina, este aseguró que la
Constitución porteña estaba actuando de un modo
“golpista” contra su persona, y posteriormente, tras
el juicio, tildó de fascistas a los que le habían
acusado.
Los familiares de los 194 fallecidos,
algunos de los cuales estuvieron en la última vista del
juicio, ayer, en la sala, celebraron la noticia de la destitución.
Ellos fueron los primeros que exigieron justicia y responsables,
a base de manifestaciones y comunicados. Parece ser que por fin
han obtenido derrocar al responsable, a pesar de que
Ibarra denunció ser el “chivo expiatorio”,
afirmando que la verdad estaba “cada vez más lejos”.
La sentencia se votó
por mayoría. Diez de los quince diputados votaron a favor
de la destitución, es decir, dos tercios del total, la
cifra mínima necesaria para sacar adelante la resolución.
De los otros cinco, cuatro votaron por la absolución y
hubo una abstención. De los tres diputados kirchneristas,
compañeros de partido de Ibarra, uno votó a favor
de la destitución, otro se abstuvo, y el tercero voto por
la absolución.
La gestión que desarrollaba
Aníbal Ibarra ha quedado en manos del que hasta ahora era
su segundo, Jorge Telerman, que ya ha hablado con funcionarios
de la Casa Rosada y se puso a disposición del presidente,
Néstor Kirchner. Todo parece indicar que Telerman ocupará
el puesto de jefe de Gobierno hasta el año 2007.
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