“EEUU
es el mayor violador de derechos humanos de la región y
por tanto no es un actor cualificado para hablar de este tema”.
Estas declaraciones las ha realizado el presidente de la delegación
venezolana de Amnistía Internacional (AI), Marcos Gómez,
al ser consultado por Americaeconomica.com acerca del
informe que ha presentado el Departamento de Estado norteamericano
sobre la situación de los derechos humanos en el resto
del mundo.
Tal y como informó ayer este medio, el informe estadounidense
confirmó un deterioro de los derechos humanos en Venezuela
y criticó duramente a este país. Gómez considera
que las conclusiones del estudio son “exageradas”,
aunque sí reconoce vulneraciones de los derechos humanos
en el país.
“Lo que más nos preocupa es la inseguridad ciudadana
que se vive en Venezuela. En estos momentos el país tiene
los peores índices de la región en violencia interpersonal,
por encima incluso de Colombia”, apunta el presidente de
AI.
En Venezuela se producen más de 13.000 asesinatos al año
y la mayoría de las víctimas son jóvenes
de 12 a 24 años que viven en una situación de exclusión
y pobreza. Según Gómez, algunos crímenes
políticos podrían estar ocultos dentro de estas
cifras. “Se ha perdido la valoración de la vida en
este país, y este es un ingrediente muy peligroso si se
suma a la situación de tensión política que
sufre Venezuela”, añade.
Otro de los problemas que acusa el país andino, según
AI, es la gran cantidad de armas ligeras que escapan del control
gubernamental. “De los seis millones de armas que hay en
Venezuela, según el registro de importaciones, sólo
hay conocimiento de los propietarios de un millón y medio
de armas y tan sólo 23.000 tienen registros digitalizados.
El resto de armas pequeñas y ligeras se encuentran dentro
de la ilegalidad y la impunidad”, afirma Marcos Gómez.
Preguntado por la intimidación a los medios de comunicación
que señala el informe del Gobierno estadounidense, el miembro
de AI admite que muchos medios ven entorpecido su trabajo por
motivos políticos, aunque se justifique con razones técnicas,
como cuando televisiones o radios pierden su señal de emisión.
“Algunos medios son castigados por transmitir las acciones
de los grupos opositores”, afirma.
Marcos Gómez denuncia en todo caso que los medios de comunicación
“alimenten la tensión política” y afirma
que, desde AI, han pedido a los diferentes medios que contribuyan
a aminorar la presión en vez de acrecentarla.
AI ha puesto su mirada también en la problemática
de los niños soldados en Venezuela. “En este país
también tenemos guerrillas, grupos que respaldan al Gobierno
y éste tolera que se capten niños soldados para
la lucha interna. Otros de los menores son secuestrados en la
frontera y van a parar a las guerrillas colombianas”, informa
Marcos Gómez.
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