En
un gesto político inusual en México, el diputado
del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), Emilio
Gamboa ha ofrecido al presidente del país Felipe Calderón
los votos necesarios para sacar adelante la reforma fiscal y se
ha comprometido a negociar la reforma del sistema en un plazo
que no supere los seis meses. A cambio ha pedido que no se utilicen
los fondos públicos para las tareas partidistas.
Para llevar adelante la reforma, Calderón ha acordado con
los legisladores del PRI la conformación de un grupo de
trabajo y seguimiento presupuestario para “fortalecer el
entendimiento y llevar un ejercicio preciso y transparente de
los recursos”. Los diputados crearán un foro de consulta
con especialistas y académicos sobre qué tipo de
reforma del sistema tributario requiere el país.
El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas será
el encargado de organizar esta reunión en la que se tratarán
temas como los impuestos, el padrón de los contribuyentes
y el manejo transparente de los recursos públicos.
La reforma fiscal entra dentro de un plan más profundo
que comprende una reforma del Congreso y del sistema de pensiones.
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