Medios
locales han acusado al partido que lidera Evo Morales de un supuesto
tráfico de influencias y distribución de cargos
públicos por razones políticas, una práctica
que el mandatario boliviano había prometido erradicar.
Americaeconomica.com ha consultado a fuentes gubernamentales
pero éstas se niegan a declarar hasta que Evo Morales no
vuelva de su visita oficial en Japón.
El periódico La Prensa ha denunciado la incorporación
de 36 funcionarios a la plantilla de la estatal Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB) “sin ningún mérito
profesional y sólo con aval político”. Este
diario lleva tiempo investigando este tema ya que previamente
había detectado “una red de tráfico de avales
que se vendían para acceder a cargos de la administración
pública”.
Según diversos medios locales, el propio presidente de
YPFB, Manuel Morales, carece de título profesional y experiencia
en materia de hidrocarburos, tal y como exige el reglamento interno
de la empresa. Parece ser que su condición de hijo de un
abogado activista de los recursos naturales cercano al presidente
Evo Morales le fue suficiente para acceder al cargo. Su hermana
tampoco está mal colocada ya que es directora de la Aduana
Internacional sin que le hiciera falta ninguna experiencia en
comercio exterior.
Al menos cinco dirigentes del partido oficial Movimiento al Socialismo
(MAS) están involucrados en la firma de avales políticos
a cambio de dinero, un asunto que actualmente investiga el tribunal
de honor de esta formación.
Evo Morales ha prometido en más de una ocasión luchar
contra la corrupción y actuar con transparencia como signo
de distinción frente a los partidos tradicionales. Habrá
que esperar a que vuelva de Japón para escuchar la versión
oficial de estas denuncias.
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