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La venta de Spanair ha abierto de nuevo otra disputa. Ahora entre
el Gobierno balear y el catalán. Mientras que las intenciones
del presidente de la Generalitat, José Montilla, son llevar
la base de la aerolínea a El Prat, su homólogo balear
luchará porque permanezca en Palma.
El hecho de que el Ejecutivo catalán apoye el traslado
de la sede de Spanair a Barcelona ha provocado que el comité
de empresa de Spanair haya solicitado una reunión de urgencia
con el presidente del Gobierno balear, Francesc Antich, para que
revelase sus intenciones sobre la base de la aerolínea
en venta. Después de dicha reunión, en declaraciones
a El Boletín, Javier Navas, jefe de la sección de Spanair
en el sindicato de pilotos, ha asegurado que Antich se ha mostrado
partidario en luchar porque la base de Spanair se quede en Palma
y que no se pierdan las frecuencias de vuelos con Madrid y Barcelona,
con independencia de la operación económica que
se lleve a cabo. Con esta respuesta el presidente balear planta
cara a las intenciones de Montilla. Los sindicatos también
solicitaron a Antich que ponga todos los medios que tenga a su
alcance para que se mantengan los 1.000 empleos de esta compañía
en Baleares.
Miembros. A la reunión celebrada esta mañana
también acudieron el conseller de Movilidad y Ordenación
del Territorio, Gabriel Vicens, y la consellera de Trabajo y Formación,
Margarita Nájera. Esta iniciativa de los sindicatos de
Spanair se produce después de sus múltiples quejas
sobre la falta de información en el proceso de la aerolínea.
En más de una ocasión, Sepla ha exigido a SAS, propietario
de Spanair, que obligase a los ofertantes a pronunciarse sobre
sus intenciones. Sin embargo tal y como asegura Navas esa situación
no ha cambiado a pesar de mantener varias reuniones con los ejecutivos
de Spanair. |