Misión
Imposible III se estrenó el pasado fin de semana en
EEUU, y la caja que hizo fue un tanto decepcionante para los productores,
que tenían la esperanza de que alcanzaría varios
millones de dólares más de los que obtuvo la película
durante sus primeras horas de vida.
La cantidad que recaudó
fue de 48 millones de dólares, que a su vez convirtió
a MI III en la película que más recaudó
de las expuestas en cartelera este fin de semana. Una cantidad
que se aleja bastante de la esperada por los productores, la cual
rondaba los 70 millones de dólares.
A pesar de este pequeño
tropiezo, los expertos creen que logrará sacar provechosos
beneficios a largo plazo, con una caja aproximada de 70 millones
de dólares para cuando la producción se estrene
en el resto del mundo.
Este fracaso se debe principalmente,
según Rob Moore, jefe de Marketing de la Paramount,
al comportamiento inesperado de la estrella de la película,
Tom Cruise. El cotizado actor ha llenado páginas y páginas
de publicaciones sensacionalistas con sus ataques de nervios en
los meses previos al estreno.
La audiencia estadounidense
ha podido presenciar a Cruise arremetiendo contra Brooke Shields
enérgicamente por tomar pastillas antidepresivas o discutiendo
acaloradamente con el presentador del programa “Today”,
entre otras acciones poco usuales en el hasta ahora educado actor.
Según Moore, este comportamiento ha influido negativamente
en el filme.
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