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Desde que la crisis económica entró
con fuerza en México, el magnate y segundo hombre más
rico del mundo según la prestigiosa revista Forbes,
Carlos Slim, ha recibido críticas desde diversos sectores
del entramado financiero, entre los que se encuentra la publicación
The New Yorker, acusándole de frenar el crecimiento
de la economía del paíz azteca. Sin embargo, algunos
expertos han replicado a estas acusaciones en otras publicaciones, que han encontrado en el máximo accionista del New York Times todo un filón para las páginas de información económica.
Así, los sectores más críticos
con el magnate dicen que su monopolio en comunicaciones está
frenando el crecimiento de la economía mexicana. Sin embargo,
según el analista Pablo Peña, ésto es incierto.
"No he visto una teoría de cómo es que este
freno ocurre. De hecho, usando conceptos económicos básicos
uno llega a la conclusión de que el freno al crecimiento
provocado por el monopolio de Slim más bien parece ser
un mito. Y el problema de los mitos es que distraen la atención
del público y los gobernantes, que deberían ocuparse
de los verdaderos obstáculos para el crecimiento",
expuso el experto en el portal digital CNNExpansión.com.
Peña se ha apresurado a asegurar, sin embargo
que no defiende "a las empresas de Slim ni a los monopolios
en general. Los monopolios deben combatirse con medios legales
(y si estos son insuficientes, las leyes deben ser modificadas)
y no mediante juicios que parecen viscerales y que carecen de
bases económicas". Sin embargo, asegura, "los
críticos que hablan del freno de Slim a la economía
deben poner sus argumentos sobre la mesa. Sin saber cómo
es que este freno ocurre y sin una idea de su magnitud es muy
difícil tomar las críticas seriamente".
"Los monopolios -como todas las empresas- buscan
mayores utilidades. Si fuera el caso -como algunos críticos
señalan- que una mayor penetración de Internet de
banda ancha pudiera incrementar substancialmente la productividad
de empresas que aún no tienen acceso y de la economía
en general, entonces el primer interesado en invertir en esta
tecnología y popularizar su uso sería el monopolio
de Slim. Una mayor productividad de los usuarios le permitiría
cobrar precios altos por sus servicios y generar utilidades adicionales",
puntualizó el analista.
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