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Mientras ya se conocen las reglas
para el recuento que el Tribunal Electoral del Poder Judicial
de la Federación mexicana (Tepjf) ha decretado para el
próximo 9 de agosto, el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) continúa aplicando sus propias
normas de partido.
Así, Horacio Duarte Olivares,
representante de la coalición de izquierdas -en la que
se incluye el PRD- ante el Instituto Federal Electoral (IFE),
ha confirmado que la coalición estará presente en
el recuento del 9,7% de las mesas electorales (11.839), correspondientes
a 149 distritos, "bajo protesta". Y el candidato de
su partido a la Presidencia de Mexico, Andrés Manuel López
Obrador, ha anunciado que "va mantenerse la resistencia civil
pacífica el tiempo que sea necesario".
En consecuencia, cientos de sus
simpatizantes tomaron ayer, sin violencia, las casetas de peaje
de varias autopistas de Ciudad de México y dejaron pasar
a los vehículos sin pagar. En cierta medida se trata de
una respuesta a la pregunta que Obrador había hecho a sus
seguidores: "¿Qué va a pasar si el Tepjf ratifica
esta imposición -en referencia al recuento parcial-?".
"Revolución", clamaron sus seguidores.
En cualquier caso, no se puede
negar que sí se cumplió la petición que Obrador
había hecho de mantener la protesta por los cauces pacíficos.
Y es que la protesta del PRD se puede considerar, en cierta forma,
ambivalente. La protesta nunca rebasa ciertos cauces. Así
sucede con la revolución pacífica y así sucede
con la disconformidad con el recuento parcial.
Porque pese a mostrar su inconformidad
con la decisión del Tribunal, Duarte Olivares no ha dejado
de señalar que la medida del Tepjf es una "decisión
insólita" que constituye "un descalabro para
el IFE". También dice Olivares que no quieren hablar
de "triunfos o derrotas" y que la coalición esperará
hasta que el Tribunal resuelva los 364 recursos de impugnación
presentados por los diversos partidos, así como a las declaraciones
del presidente electo.
Sin embargo, Ricardo Monreal Ávila,
integrante de las redes ciudadanas de apoyo a Obrador afirmó
también ayer que ese 9,7% de las mesas electorales que
formarán parte del recuento "ya han sido modificadas".
Para ello tomó como ejemplo la explicación de la
magistrada Alfonsina Berta Navarro Hidalgo y señaló
que: "pasará a la historia porque dijo que los jóvenes
robaron hipotéticamente las boletas de presidente de la
República para tenerlas como recuerdo".
En otro desconcertante giro de
los acontecimientos, Obrador incluso llegó a coincidir
con lo declarado por su rival, Felipe Calderón, del gobernante
Partido de Acción Nacional (PAN), el día anterior
y dice que su objetivo final ya no es el recuento "votos
a voto, casilla por casilla" sino un "objetivo superior":
la transformación de las instituciones.
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