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Los planes de reestructuración
en las automovilísticas de EEUU han contribuido a mejorar
sus resultados empresariales, lo que ha desembocado en un mayor
atractivo para los inversores, superando la crisis que durante
el mes de junio sufrieron estas compañías.
Estos planes de reestructuración han llevado a Ford a impulsar
su cotización anual un 6,12%, una cifra que ha logrado
gracias a la subida del 4,14% que la compañía registra
desde la presentación de sus resultados el pasado 26 de
julio. General Motors también ha visto como sus acciones
han despegado más de un 3% en tan sólo una semana,
tras presentar unos beneficios por encima de lo esperado. Daimler
Chrysler también se une a las revalorizaciones, con una
rentabilidad del 44% en 2007. Los analistas creen que ahora que
el precio de sus acciones está bajando, es buen momento
para invertir, ya que la venta de Chrysler al fondo Cerberus beneficiará
a los ingresos de la compañía.
Agitación en el sector. Tras esta operación,
las especulaciones corporativas se han disparado en el sector.
Los grandes empresarios están más interesados que
nunca en invertir en estas empresas. El último en hacerlo
ha sido el magnate ruso Oleg Deripaska, que se ha convertido en
el primer accionista de General Motors. El mercado especula ahora
con que sea él el interesado en comprar Jaguar, Land Rover
y Volvo, las marcas de lujo de Ford. En Europa, Porsche aumentó
su participación en Volkswagen, mientras que en China,
SAIC y Nanjing Auto mantienen conversaciones para su fusión.
Fuentes del mercado aseguran que las automovilísticas apuntan
sus cañones a Latinoamérica, donde se preparan para
un crecimiento importante.
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