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Cada vez es más palpable
la diferencia de actuar de Bernanke al frente de la Fed respecto
a su antecesor, Alan Greenspan, que otorgaba mayor protagonismo
a los mercados. La Fed decidió ayer mantener los tipos
a pesar de la crisis hipotecaria que azota a Wall Street.
Las diferencias en el modo de actuar del actual presidente de
la Fed, Ben Bernanke, respecto a su antecesor en el cargo, Alan
Greenspan, se hacen cada vez más palpables, después
de que ayer se conociera que la Reserva Federal decidía
mantener los tipos de interés en el 5,25%. Con la decisión
de ayer, el precio del dinero se ha mantenido invariable durante
un año, el período de tiempo más largo en
casi una década. Este hecho supone una ruptura clara con
el modelo de la Fed de Greenspan, que elevó el protagonismo
de los mercados financieros a la hora de fijar su política
económica. En 1998, la Fed, presidida entonces por Greenspan,
llegó a bajar tres veces los tipos de interés por
la agitación de los mercados emergentes, que alcanzaban
a Wall Street, volviéndolos a subir otras tres veces al
siguiente año. No tan lejos, en enero de 2001, la Reserva
Federal decretó un recorte de tipos de emergencia sólo
siete semanas después de anunciar que los principales riesgos
eran las presiones inflacionistas.
Modelo Bernanke. Sin embargo su sucesor en el cargo, Ben Bernanke,
no parece tan preocupado por los mercados financieros. A pesar
de que en los últimos días habían aumentado
las especulaciones de una bajada en el precio del dinero con el
fin de paliar las consecuencias de la crisis de los créditos
subprime, que han provocado fuertes retrocesos en Wall Street,
el organismo presidido por Bernanke mantenía ayer los tipos
de interés. La Reserva Federal reiteraba que la inflación
continúa siendo la principal preocupación, a la
vez que anunciaba que la economía de EEUU resistirá
la crisis hipotecaria y crecerá moderadamente.
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