|
El Gobierno brasileño del presidente Luiz Inácio Lula da Silva iniciará en los próximos meses las obras de infraestructuras del país, en las que invertirá 250.000 millones de dólares (unos 177.502 millones de euros) hasta 2010. Estas obras corresponden al llamado Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC).
Ya hace unos meses, las medidas del principal proyecto económico del segundo mandato del presidente brasileño, fueron criticadas por algunos sectores.
Así, el secretario general del segundo mayor sindicato de Brasil, Força Nacional, Joao Carlos Gonçalves, declaró a americaeconomica.com que “la demanda está en manos de los jueces y, dependiendo de la importancia que le quieran dar, nos darán su veredicto tarde o temprano, esperemos que sea para bien”, en referencia a la demanda que interpuso en el Tribunal Supremo con el objetivo de frenar las intenciones del presidente Lula de utilizar el dinero del fondo de trabajadores para su plan de infraestructuras.
Del mismo modo y en el mismo grupo de rechazo a algunas medidas del proyecto, la reducción de 0,25 puntos del tipo de interés de referencia brasileño fue duramente criticado por el sector empresarial e industrial, tanto como por las centrales obreras, ya que esperaban una baja mayor de la tasa de interés. |